En una investigación exclusiva que arroja luz sobre la crisis institucional en Valle Hermoso, VEA Noticias ha tenido acceso a audios y contenidos inéditos de la reciente asamblea entre padres y autoridades. Si bien el foco mediático inicial se centró en las graves denuncias de tocamientos en el turno mañana, el material exclusivo revela una faceta igualmente preocupante en el turno tarde: un sistema de maltrato psicológico y presiones constantes que ha llevado a muchas familias a retirar a sus hijos del servicio de comedor escolar.

De acuerdo con los testimonios recogidos en las grabaciones de la reunión, la situación en el turno tarde presenta una naturaleza distinta a la del turno mañana, pero no por ello menos dañina para la integridad de los menores. Mientras que las familias de la mañana denunciaron requisas físicas humillantes, los padres del turno tarde aclararon que a sus hijos no los palparon ni los tocaron para buscar si llevaban fruta. Sin embargo, describieron un escenario de «maltrato psicosomático» y autoritarismo por parte del personal auxiliar de PAICOR que ha transformado la hora del almuerzo en un momento de extrema tensión.

Los relatos de los padres coinciden en señalar que el personal del comedor ejerce una presión asfixiante sobre los tiempos de los niños. Se denunció que a los alumnos se les otorgan apenas cinco minutos para terminar sus platos bajo la advertencia de frases como «apure que nos tenemos que ir». Además de la rapidez exigida, los testimonios indican que se les impide levantarse de la mesa si no han terminado la totalidad del alimento, llegando incluso en algunos casos a retirarles el plato o la comida de las manos si no cumplen con los tiempos impuestos por las auxiliares. Según testimonios de los niños, en muchas ocasiones, los responsables les golpean las mesas o les gritan.

Esta situación de hostigamiento ha provocado una reacción inmediata y drástica en la comunidad. Durante la asamblea, varios padres manifestaron haber decidido dejar de mandar a sus hijos al comedor para proteger su bienestar emocional, prefiriendo que los niños no coman en la institución antes que someterlos a ese trato. La preocupación se ve agravada por el anonimato y la falta de transparencia, ya que los tutores señalaron que ni siquiera conocen los nombres de las personas que atienden a sus hijos, lo que genera un sentimiento de profunda indefensión y desconfianza hacia el personal municipal encargado del servicio.

En la reunión, donde estuvieron presentes la supervisora escolar y funcionarios municipales, se reconoció que el conflicto del turno tarde es el reflejo de un trato autoritario sistémico. Mientras el turno mañana lidia con las consecuencias legales de una vulneración física directa, el turno tarde expone una problemática de convivencia y respeto básico que ha quebrado el vínculo entre la escuela y las familias. Las autoridades educativas han tomado nota de estos reclamos, subrayando que la prioridad debe ser recuperar un ambiente de cuidado y bienestar integral para todos los estudiantes, independientemente del horario en el que asistan.

//omg10.com/4/10293485
error: No puedes copiar esto.