La política cordobesa se encuentra sacudida por un verdadero terremoto institucional tras confirmarse la imputación formal del dirigente radical Marcos Carasso en la denominada causa PAMI, un expediente judicial que investiga una presunta y multimillonaria maniobra de defraudación contra la obra social de los jubilados. El ex diputado nacional, ex presidente de la Unión Cívica Radical provincial y compañero de fórmula de Luis Juez como candidato a vicegobernador en los comicios de 2023, quedó en el centro de la escena pública luego de que la Justicia Federal ordenara una serie de operativos simultáneos ejecutados por la Gendarmería Nacional. Las fuerzas de seguridad irrumpieron de manera sorpresiva tanto en su domicilio particular, ubicado en la localidad de General Cabrera, como en el despacho oficial que ocupa actualmente en el sexto piso del Tribunal de Cuentas de la Provincia de Córdoba. Este último espacio posee una enorme carga simbólica, dado que Carasso se desempeña allí como uno de los vocales encargados de fiscalizar y controlar el uso de los fondos públicos del Estado cordobés. La investigación penal, comandada por el fiscal federal Rodolfo Cabanillas y bajo la tutela del juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, se enfoca en un presunto perjuicio económico que superaría los 1.400 millones de pesos. De acuerdo con las constancias acumuladas en el expediente, la pesquisa se originó meses atrás a partir de una serie de denuncias anónimas que alertaban sobre una ingeniería de facturación espuria. El epicentro del fraude radicaba en la emisión sistemática de comprobantes por prestaciones médicas de kinesiología y rehabilitación de alta complejidad destinadas a afiliados de la obra social, las cuales, según se sospecha con firmeza, jamás llegaron a realizarse en la realidad. Los investigadores creen que se montó una estructura ilícita para desviar fondos estatales mediante la simulación de tratamientos de salud, utilizando datos de jubilados que desconocían por completo las supuestas atenciones médicas recibidas. El principal nexo que une a Carasso con este entramado radica en su profesión de licenciado en Kinesiología y su aparente vinculación con el entorno de la firma «Ethical Salud», una prestadora de servicios médicos que operaba en el sur provincial y que tras el estallido del escándalo debió clausurar sus dependencias en Río Cuarto. Por este carril de la causa, la Justicia ya procesó y dictó prisión preventiva (luego excarcelados bajo fianza) a los directivos corporativos Gonzalo Horacio Lima, Pablo Antonio Adzich y Lucas Kurilkowich, acusados de asociación ilícita y defraudación a la administración pública. Asimismo, en la misma condición procesal se encuentra el ex jefe médico del PAMI en la región, Víctor Genesio. Las fuentes judiciales ligadas al juzgado de Río Cuarto han sido sumamente cautas al precisar que la imputación reciente a Carasso no lo señala de forma directa como el emisor de la facturación fraudulenta, sino que busca desentrañar y precisar cuál era su verdadero grado de participación, connivencia o facilitación con las máximas autoridades de la empresa privada apuntada. La derivación judicial provocó de inmediato un cimbronazo político de proporciones dentro del armado de Juntos por el Cambio en Córdoba, abriendo pases de facturas y pases de silencios herméticos en las filas opositoras. La situación es particularmente incómoda para el senador nacional Luis Juez, quien ha cimentado la totalidad de su prolongada trayectoria y su capital electoral bajo la bandera del combate intransigente contra la corrupción administrativa. Las críticas internas no tardaron en aflorar a la superficie, siendo el diputado nacional Rodrigo de Loredo uno de los primeros en marcar distancia de manera contundente al declarar públicamente que cada dirigente debe hacerse cargo de sus actos y exigir implícitamente que el juecismo rinda explicaciones claras por haber promovido a Carasso a los máximos estamentos institucionales de la coalición y del Tribunal de Cuentas. El oficialismo provincial, encarnado en el peronismo cordobés, observa el escenario con cautela pero capitaliza el desgaste de una oposición que ve erosionada su principal narrativa ética. Los peritos informáticos y los sabuesos judiciales se abocan ahora al minucioso análisis de los soportes tecnológicos, las computadoras, los teléfonos celulares y la nutrida documentación contable secuestrada durante los recientes allanamientos en la vivienda del dirigente y en las oficinas gubernamentales. El objetivo prioritario de la fiscalía es reconstruir la ruta del dinero y verificar si existieron cruces de llamadas, transferencias bancarias o correos electrónicos que certifiquen un interés económico directo de Carasso en los flujos financieros generados por Ethical Salud. En los pasillos de los tribunales federales del sur cordobés se comenta que el volumen de la documentación secuestrada obligará a un exhaustivo peritaje que podría derivar en la citación de nuevos testigos de la delegación del PAMI y del sector prestador privado. El próximo hito procesal clave se sustanciará esta misma semana, cuando Marcos Carasso comparezca ante el despacho del juez Carlos Ochoa para prestar su correspondiente declaración indagatoria. Será en ese acto procesal formal donde las autoridades judiciales le exhibirán las pruebas recabadas en su contra, le leerán los cargos específicos y le notificarán con precisión la calificación legal del delito por el cual se lo acusa. Hasta el momento, el entorno más cercano al ex intendente de General Cabrera ha optado por mantener un estricto bajo perfil mediático, limitándose a señalar que se pondrán a total disposición de la magistratura para aclarar los hechos y defender la inocencia del dirigente kinesiólogo. La resolución de esta indagatoria marcará un punto de inflexión definitivo tanto para el futuro penal de Carasso como para la reconfiguración del tablero político cordobés de cara a los próximos turnos electorales. Navegación de entradas ¿Justicia o montaje? Escándalo por revelaciones de la abogada de Soledad en el caso Agostina Qué pasó con Luciana y cómo se resolvió su búsqueda