Un violento y sofisticado robo sacudió a una familia en el barrio Primero de Mayo, en la ciudad de Córdoba, durante la madrugada de un martes. Los delincuentes utilizaron un método alarmante al rociar un gas sedante a través de la ventana de la habitación mientras las víctimas dormían. Este ataque dejó a los integrantes de la vivienda completamente indefensos ante el accionar de los criminales. El asalto comenzó aproximadamente a las 2:00 de la mañana, momento en el que los ladrones lograron entrar por la puerta principal usando llaves. Una vez dentro, los delincuentes permanecieron en el domicilio durante varias horas, recorriendo incluso las habitaciones donde descansaba el matrimonio y su hija. La impunidad fue tal que los sujetos se tomaron el tiempo de revisar cada rincón de la propiedad. Las víctimas recuperaron el conocimiento recién a las 5:30 de la mañana, presentando síntomas claros de una intoxicación por inhalación. Se despertaron con la boca blanca, dificultades para tragar y fuertes dolores de cabeza, señales del potente gas utilizado. A pesar de la gravedad, la atención médica recibida fue mínima y no se realizaron pruebas toxicológicas profundas. El padre de familia descubrió que tenía marcas y moretones en la espalda, lo que sugiere que fue golpeado para verificar si estaba sedado. Los delincuentes estuvieron a escasos centímetros de las víctimas mientras estas se encontraban inconscientes, vulnerando totalmente su intimidad. Esta situación generó un profundo trauma en el núcleo familiar por la peligrosidad del evento. En cuanto a los objetos sustraídos, los malvivientes desvalijaron la casa de manera sistemática, llevándose televisores, celulares y ropa. Incluso se robaron artículos de primera necesidad como carne del freezer, mercadería recién comprada y hasta los juguetes de los niños. Los atacantes llegaron al extremo de desatornillar un televisor que estaba amarrado a la pared. Uno de los aspectos más modernos y aterradores del robo fue el uso del reconocimiento facial de los celulares mientras los dueños dormían. Gracias a esto, los delincuentes pudieron desbloquear los dispositivos y vaciar por completo las cuentas bancarias de las víctimas. Posteriormente, realizaron compras con las tarjetas de crédito en diversos comercios y estaciones de servicio. Según el testimonio de los vecinos del sector, en el hecho habrían participado al menos cuatro delincuentes con roles específicos. Mientras uno hacía de «campana» en la esquina, otros tres se encargaban de entrar a la casa y cargar el botín en un vehículo. Esta organización demuestra un nivel de logística preocupante para la seguridad de la zona. La inseguridad en el barrio Primero de Mayo parece estar en aumento, ya que esta es la tercera casa robada en la misma manzana en lo que va del mes. Los damnificados expresaron su angustia ante la falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades investigadoras. La sensación de vulnerabilidad es total tras haber sido atacados dentro de su propio hogar. A pesar de que uno de los teléfonos robados tiene activado el sistema de geolocalización, la familia aún no tiene novedades de sus pertenencias. Han aportado todas las pruebas y registros de las transacciones bancarias a la policía para intentar dar con los responsables. Sin embargo, el sentimiento predominante es que los delincuentes «les robaron la tranquilidad» para siempre. El caso permanece bajo investigación, mientras la comunidad espera que la fiscalía de flagrancia actúe con rapidez para recuperar lo perdido. La familia insiste en que lo más grave, más allá de lo material, fue el riesgo de salud al que fueron expuestos con el gas. Por el momento, solo les queda intentar reconstruir su vida tras este ultraje sin precedentes. Navegación de entradas ¿Traición o estrategia? La decisión de Llaryora de pactar con Milei enfrenta al peronismo y asegura fondos Luis Juez rompe el silencio sobre el pacto Milei-Llaryora: «El Presidente va a jugar a morir en Córdoba»