La provincia de Córdoba se prepara para vivir una jornada histórica el próximo martes 10 de noviembre de 2026 con la llegada del papa León XIV, un acontecimiento que cortará una racha de 39 años sin visitas papales a la región. El sumo pontífice arribará al aeropuerto local a las 9:00 horas para dar inicio a un cronograma sumamente ajustado. La actividad central consistirá en una multitudinaria misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), donde se espera la congregación de más de 600.000 fieles y un recorrido previo en el clásico papamóvil. Tras la celebración litúrgica, el Santo Padre se trasladará al Arzobispado de Córdoba para compartir un almuerzo con las autoridades eclesiásticas locales y, finalmente, coronará su estadía con un encuentro en la emblemática Catedral de Córdoba antes de emprender su vuelo de regreso a Buenos Aires a las 18:00 horas. Para garantizar la total seguridad del pontífice y de la multitud de peregrinos, se desplegará un operativo de seguridad excepcional coordinado entre las fuerzas provinciales y federales. El anillo de protección civil y de control vial estará integrado por más de 11.000 efectivos de la Policía de Córdoba, quienes trabajarán en conjunto con la Gendarmería Vaticana y los Comandos Unificados Federales creados por el Ministerio de Seguridad de la Nación. Este megaesfuerzo logístico implicará el blindaje del centro de la ciudad desde 24 horas antes y cortes totales en los accesos clave a la Avenida de Circunvalación. Ante la magnitud de la parálisis urbana que esto provocará, el gobierno provincial evalúa decretar un asueto administrativo extraordinario para facilitar el ordenamiento urbano y resguardar la seguridad de la ciudadanía. A nivel presupuestario, el Gobierno de Córdoba aún no ha oficializado una cifra final sobre el costo total del operativo, apostando a una estrategia de financiamiento compartido para atenuar el gasto fiscal directo. Mientras que el Ministerio de Seguridad de la Nación absorberá los costos del traslado y despliegue de las fuerzas federales, la provincia se ahorrará gastos de locación gracias al uso de las tierras estatales de FAdeA. El oficialismo confía en que los recursos invertidos en la organización y salud pública se verán ampliamente compensados por el fuerte impacto económico y de consumo que generará el turismo religioso en los sectores hotelero, gastronómico y comercial, previendo una ocupación total en la capital y localidades vecinas. Una pieza fundamental para la viabilidad económica y logística del evento será el ejército de voluntarios convocado por el comité organizador de la Iglesia. Se estima que se necesitarán entre 8.000 y 10.000 personas de forma gratuita (de 18 a 65 años) para cubrir las tareas de contención, guías, primeros auxilios y asistencia logística general. El 85% de estos colaboradores civiles estará destinado exclusivamente al predio de FAdeA, convirtiéndose en el motor humano que evitará un gasto multimillonario al Estado en contratación de personal de asistencia. Las inscripciones siguen abiertas para la comunidad eclesiástica y civil que desee formar parte de los libros de historia de la provincia. Navegación de entradas Romper el silencio serrano: la prevención del suicidio se consolida como una tarea vecinal en el Valle de Punilla Impagable: El drama en Santa María de Punilla por boletas millonarias y calles intransitables