Narcofamilias en Córdoba y el operativo del FPA para desmantelar las redes de drogas

La Fuerza Policial Antinarcotráfico desarticuló diversas redes criminales en Córdoba mediante 35 operativos, logrando la captura de cabecillas y bandas familiares dedicadas al narcomenudeo

La Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) de Córdoba desplegó una intensa serie de operativos entre el 7 y el 13 de junio, logrando desarticular múltiples redes de narcomenudeo en toda la provincia. Estas acciones, dirigidas por el Ministerio Público Fiscal, resultaron en numerosas detenciones y el secuestro de importantes cantidades de sustancias ilícitas.

Uno de los golpes más significativos ocurrió en la ciudad de Córdoba, donde se realizaron 10 allanamientos simultáneos en diversos barrios como Colonia Lola y Ciudad Evita. La operación permitió desarticular una organización narcocriminal con la detención de 12 personas, entre ellas dos referentes principales de la banda.

Durante estos registros en la capital, los investigadores incautaron más de 3.000 dosis de estupefacientes, incluyendo cocaína y marihuana, además de armas de fuego. Se estima que el valor total de lo secuestrado en este procedimiento asciende a la suma de $53.365.400.

Resulta alarmante que, según las investigaciones, esta organización vendía drogas a todo tipo de clientes, incluyendo menores de edad. Muchos de los puntos de venta se encontraban estratégicamente ubicados cerca de instituciones escolares y de un merendero infantil.

En la localidad de Alicia, tras cuatro meses de investigación, la FPA desbarató una banda familiar compuesta por cinco integrantes. El operativo culminó con el cierre de cuatro puntos de venta y el secuestro de 5.050 dosis de marihuana y una cantidad considerable de dinero en efectivo.

Por otro lado, en Villa María, las autoridades detuvieron a cuatro personas tras tres allanamientos en los que se secuestraron 423 dosis de cocaína. En este procedimiento se incautaron más de 2,3 millones de pesos y 100 dólares, evidenciando el volumen de dinero que manejaba la red.

En Laboulaye, se logró desmantelar otra estructura narcofamiliar compuesta por primos y hermanos que operaban en dos puntos de venta distintos. Uno de los investigados contaba con antecedentes penales por comercialización de drogas y recientemente había recuperado su libertad.

En la localidad de Cruz Alta, una pareja fue detenida por ejercer el narcomenudeo bajo la modalidad de «delivery». Es relevante destacar que la mujer ya se encontraba cumpliendo una condena bajo la modalidad de prisión domiciliaria al momento de ser capturada nuevamente.

La utilización de fachadas comerciales fue una constante en otros operativos, como el ocurrido en Colonia Caroya. Allí, un hombre con antecedentes por homicidio utilizaba un kiosco-bar como pantalla para vender cocaína y marihuana tanto en el local como a domicilio.

Un caso similar se reportó en Cosquín, donde un referente narco y su yerno fueron detenidos tras 18 meses de investigación. El cabecilla de esta operación también utilizaba un kiosco para ocultar la comercialización de diferentes tipos de estupefacientes en el barrio Obrero.

En el barrio Talleres Sud de Córdoba, se logró la captura de un importante cabecilla que tenía un pedido de captura vigente. Esta detención fue el resultado de una extensa investigación de un año que incluyó un total de 79 allanamientos previos.

La FPA también enfocó sus esfuerzos en barrios periféricos de la capital, como El Kairo, donde detuvieron a un padre y su hija. Este procedimiento estuvo directamente vinculado a una investigación iniciada en abril, donde ya se habían realizado otras detenciones de mujeres.

Las tareas de prevención en la vía pública también dieron resultados, como el control efectuado en Bell Ville donde se detuvo a dos menores. Los jóvenes se desplazaban en motocicleta y portaban dosis de marihuana junto a una balanza de precisión al momento de ser interceptados.

En Río Cuarto, las investigaciones permitieron el cierre de puntos de venta en los barrios Fénix y Alberdi. En estos casos, se detectó que los sospechosos no solo vendían desde sus hogares, sino que utilizaban automóviles y motocicletas para distribuir la droga.

Muchas de estas exitosas operaciones se iniciaron gracias a las llamadas anónimas de ciudadanos comprometidos al centro de denuncias 0800-888-8080. La colaboración social sigue siendo una herramienta fundamental para que la justicia pueda identificar y desmantelar estas organizaciones en el territorio provincial.

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