En un operativo de seguridad que ha generado un fuerte impacto en la opinión pública de la ciudad de Córdoba, la policía local logró la detención de dos individuos que se desempeñaban como cuidacoches ilegales, comúnmente conocidos como «naranjitas», quienes transportaban una fortuna en efectivo que no pudieron justificar. El procedimiento tuvo lugar durante la mañana del 5 de junio de 2026 en el populoso barrio Alberdi, específicamente sobre la calle Humberto Primero al 900. Lo que inicialmente se presentaba como un control rutinario de identificación de personas en la vía pública terminó transformándose en una investigación financiera de gran escala debido a la astronómica cifra de dinero hallada en posesión de los sospechosos. Este evento ha puesto nuevamente en el centro del debate la naturaleza de las actividades que se desarrollan bajo el amparo de la informalidad en el estacionamiento de las calles cordobesas. La captura de los sujetos se precipitó cuando ambos intentaron evadir de manera deliberada el puesto de control policial que se encontraba apostado en el sector, una maniobra que inmediatamente encendió las alarmas de los efectivos presentes. Ante la proximidad de los uniformados, los hombres buscaron refugio de manera apresurada dentro de un vehículo Ford Fiesta que estaba estacionado en la zona, intentando ocultarse de la vista de las autoridades. Esta actitud sospechosa motivó a los agentes a realizar una inspección exhaustiva tanto de los individuos como del rodado, encontrando en su interior elementos que excedían por completo cualquier previsión vinculada a la actividad de un cuidador de vehículos convencional. La rápida reacción policial impidió que los sospechosos lograran abandonar el lugar con el cargamento que transportaban. Al proceder con la requisa del habitáculo del Ford Fiesta, los efectivos de la fuerza provincial se toparon con un hallazgo sorprendente: tres valijas de tamaño considerable y un bolso adicional que contenían una masa compacta de dinero en efectivo. La imagen de los billetes distribuidos en el equipaje evidenciaba una logística de transporte de fondos que no coincidía con el perfil socioeconómico de los detenidos ni con la recaudación diaria que podría generar el cuidado de coches en la vía pública. Tras el aseguramiento del vehículo y los bultos, se procedió al conteo oficial bajo estrictas medidas de seguridad, revelando una composición de divisas que incluía tanto moneda nacional como billetes de origen extranjero, todo lo cual quedó inmediatamente bajo custodia judicial. Las cifras finales brindadas por la información oficial de la Policía de Córdoba detallan que el monto total incautado supera los 110 millones de pesos al realizar la conversión cambiaria del día. En términos específicos, se contabilizaron más de 75 millones de pesos argentinos y aproximadamente 25 mil dólares estadounidenses, una suma que los aprehendidos fueron incapaces de explicar o respaldar con documentación alguna. Además, se confirmó que ambos detenidos registraban antecedentes delictivos y contravencionales previos, un factor que agrava su situación procesal y orienta la investigación hacia posibles vínculos con estructuras criminales más complejas. Los fondos han sido confiscados mientras se intenta determinar si su origen está relacionado con el lavado de activos, el tráfico de sustancias u otras actividades ilícitas que operan en la clandestinidad urbana. Este golpe policial se enmarca en una serie de políticas de control más estrictas que el gobierno local y la fuerza de seguridad vienen aplicando sobre los cuidacoches y limpiavidrios en distintos puntos estratégicos de la capital cordobesa. Según destacaron las autoridades en su comunicado oficial, este procedimiento no es un hecho aislado, ya que hasta la fecha se han registrado más de 180 detenciones de personas dedicadas a estas labores informales en el marco de operativos preventivos. La intención de estas acciones es desarticular posibles redes de extorsión y detectar movimientos de dinero sospechosos que utilicen la fachada del trabajo informal en la calle para encubrir delitos financieros o el transporte de capitales de origen oscuro. Finalmente, los dos hombres involucrados en el caso de barrio Alberdi quedaron a disposición de la Justicia, que ahora lidera las actuaciones para desentrañar la red de contactos y el destino final que tenía el dinero incautado. El caso ha generado una gran conmoción entre los vecinos y comerciantes de la zona de Humberto Primero, quienes manifestaron su sorpresa ante la magnitud del hallazgo financiero en un sector donde la presencia de «naranjitas» es moneda corriente. Mientras la investigación avanza, las valijas millonarias permanecen como la prueba principal de una causa que promete ramificaciones profundas, obligando a las autoridades a replantear los mecanismos de vigilancia sobre la economía informal que circula diariamente por las arterias de la ciudad. Navegación de entradas ¿Brujería en La Falda? El macabro hallazgo del cráneo y la hipótesis sobre la vecina Olmos Franco estaba preso: La pista falsa que protegió al asesino de Agostina por 15 días