Mientras los focos de la provincia y el país se posaban sobre el femicidio de Agostina Vega, una realidad desgarradora emergió desde las sombras de la capital cordobesa: la desaparición de Tatiana, una joven de quien no se tiene rastro desde hace 18 días y cuya búsqueda, hasta anoche, parecía no existir para las autoridades ni para los medios de comunicación. El caso de Tatiana no llegó a la opinión pública a través de un parte policial o una conferencia de prensa, sino por la desesperación de una madre que decidió intervenir en una manifestación ajena para ser escuchada. Durante la masiva marcha por Agostina Vega, la mujer se acercó de forma espontánea al móvil de televisión de C5N. Con un flyer en la mano que mostraba el rostro de su hija y con la voz quebrada por el llanto, la madre interrumpió la cobertura para denunciar que, mientras el sistema se movilizaba por un caso reciente, el de su hija permanecía en el olvido absoluto. “Acá Tatiana está desaparecida mucho antes que Agostina… Nadie hace nada”, reclamó frente a las cámaras, exponiendo la falta de acción oficial en el barrio General Sabio, donde la joven fue vista por última vez. La denuncia de la madre de Tatiana es contundente: a pesar de haber realizado los trámites legales correspondientes, el caso no ha recibido el “impulso mediático ni oficial” necesario para activar una búsqueda efectiva. Según sus palabras, el hecho de que Tatiana haya desaparecido días antes que otros casos de alto perfil pone de manifiesto una preocupante disparidad en cómo el sistema judicial y policial prioriza las búsquedas. La mujer enfatizó que, para la justicia, su hija parece ser invisible. “Por Agostina, por Tatiana y por todas las nenas”, exclamó, tratando de que el nombre de su hija se grabara en la conciencia colectiva de una sociedad que marchaba por una víctima mientras ignoraba que otra joven seguía desaparecida. A diferencia de otros casos que cuentan con detenidos o líneas de investigación claras, sobre Tatiana reina el silencio más absoluto. Hasta el momento, no existe información oficial actualizada sobre su paradero ni se han reportado operativos de búsqueda específicos en la zona del barrio General Sabio tras su desaparición hace casi tres semanas. Este caso pone en evidencia una realidad que muchas familias en Córdoba denuncian: la existencia de múltiples desapariciones de mujeres y adolescentes que quedan atrapadas en la burocracia judicial y que “muchas veces no logran la misma repercusión pública”, lo que reduce drásticamente las posibilidades de hallarlas con vida. Hoy, la única certeza en el caso de Tatiana es la soledad de su familia en una búsqueda que, hasta que una cámara de televisión se cruzó en su camino, nadie más parecía estar realizando. Navegación de entradas Caso Agostina: Escándalo por los vínculos políticos del detenido y sus fotos con figuras del peronismo El supuesto asesino de Agostina, preso en Bouwer, intentó suicidarse