Parque solar en Punilla: el ODER invertirá u$s 2 millones bajo sospecha por falta de control fiscal y quejas vecinales por el colapso de la basura regional. En un contexto global de transición hacia energías limpias y con la premisa de aliviar las asfixiadas arcas municipales, el Valle de Punilla ha dado el primer paso formal hacia su soberanía energética. Los intendentes de la región, nucleados en el Organismo de Desarrollo Regional (ODER), avanzaron en las gestiones técnicas y presupuestarias para la instalación de un parque de energía solar regional, un proyecto de generación distribuida comunitaria que promete transformar la matriz de consumo público en el departamento. La iniciativa contempla una inversión estimada de 2 millones de dólares, cuyos fondos se gestionan a través de líneas de crédito del Banco de Córdoba (Bancor), el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El objetivo central es doble: por un lado, reducir drásticamente el costo de la energía eléctrica para el alumbrado público y los edificios gubernamentales; por el otro, avanzar hacia la sustentabilidad en una región ambientalmente vulnerable. El esquema técnico prevé la instalación de medidores inteligentes y una distribución equitativa de la energía generada, calculada en proporción a la densidad poblacional de cada distrito participante. El impacto económico proyectado es inmediato. Ciudades de escala mediana, como La Falda, estiman un ahorro mensual de hasta 60 millones de pesos en sus facturas eléctricas; un excedente que, según los cálculos técnicos, no solo cubriría holgadamente la cuota del crédito internacional, sino que dejaría recursos libres en las arcas locales. Actualmente, la Secretaría de Energía se encuentra evaluando la factibilidad técnica de terrenos fiscales aportados sin costo por los municipios de Tanti y Villa Giardino, cuya condición indispensable es su proximidad a las líneas de media tensión de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC). El mapa de localidades involucradas de forma directa e indirecta abarca el corredor central de Punilla, integrando a municipios como Cosquín, La Falda, Villa Giardino, Tanti, Huerta Grande y comisiones comunales aledañas. La estructura del ODER: el motor político detrás del proyecto Para ejecutar una obra de esta magnitud, los municipios no actúan en soledad, sino a través del ODER (Organismo para el Desarrollo Estratégico Regional). Constituido formalmente en 2021, el ODER es un ente autárquico público e intermunicipal. Funciona, en la práctica, como una suerte de «cooperativa de gobiernos locales» diseñada para aglutinar el peso político y financiero de Punilla, permitiéndoles acceder a subsidios internacionales y licitaciones mayoristas que un municipio chico jamás podría conseguir de manera individual. El funcionamiento del ODER se financia mediante un sistema de retención automática: el 4% de la coparticipación provincial que recibe cada localidad se desvía directamente al organismo. De ese total, un 1% se destina de forma fija a los gastos administrativos y de estructura del ente, mientras que el 3% restante financia la operatividad de los servicios regionales comunes. Actualmente, la mesa directiva y las máximas autoridades del ODER están conformadas por los propios jefes territoriales de la región, bajo un esquema de conducción rotativa. La presidencia y los cargos clave se distribuyen entre los intendentes de las localidades cabeceras y fundadoras, tales como Raúl Cardinali (Cosquín, Secretario), Javier Dieminger (La Falda, Presidente), y Germán Corazza (Huerta Grande, Tesorero), quienes junto a los jefes comunales del departamento supervisan las decisiones presupuestarias y comerciales del ente, incluida la reciente incorporación de la empresa técnica cordobesa CheapSun para las evaluaciones del parque solar. El origen del ente: de la emergencia sanitaria a la concentración de poder Para comprender el presente del ODER, es necesario retroceder a su génesis. El organismo no nació para desarrollar proyectos tecnológicos, sino para responder a una de las mayores crisis sanitarias y ambientales de la historia de Punilla: el colapso de los basurales a cielo abierto. Durante décadas, cada municipio enterraba o quemaba sus residuos en cavas locales clandestinas o colapsadas, como ocurrió históricamente en el predio de Alto San Pedro en Villa Giardino o en las afueras de Cosquín. Ante las intimaciones de la Policía Ambiental de la Provincia y las masivas protestas vecinales por la contaminación de napas e incendios recurrentes, los intendentes se vieron obligados a unirse. El ODER se formó con el propósito inicial de centralizar la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), adquiriendo un predio de disposición final único en Cosquín y planificando redes de Plantas de Transferencia locales para clausurar definitivamente los focos de contaminación en cada pueblo. Con el tiempo, el estatuto del ente se expandió para abarcar otras funciones, como el programa de adquisición de bienes de capital en 12 cuotas sin interés para maquinaria municipal. Las zonas grises: falta de control y cuestionamientos institucionales A pesar de los avances en materia de infraestructura regional, el ODER arrastra desde el día de su fundación una serie de puntos cuestionables y críticas profundas por parte de vecinos, asambleas socioambientales y tribunos de cuentas locales. La crítica institucional más severa radica en que el ODER, por su estatuto de ente autárquico intermunicipal, no cuenta con un Tribunal de Cuentas externo e independiente. Al estar administrado y auditado por los mismos intendentes que lo componen, los movimientos de millones de pesos públicos no pasan por los mecanismos tradicionales de control de los Concejos Deliberantes locales por loque se genera un vacío de control fiscal. Por otra parte, otros denuncian que el organismo funciona como una «caja negra» o una estructura paralela que permite realizar contrataciones directas, adjudicaciones de obras, compras de bienes de capital y contrataciones de proveedores privados (como transportistas de basura o consultoras energéticas) de manera directa, eludiendo las rigurosas leyes de licitación que rigen a los municipios de forma individual. Y por último, aunque el ODER se presenta como la solución ecológica, el predio central de disposición final en Cosquín arrastra un historial de denuncias judiciales y vecinales previas. Organizaciones ambientales de la región vigilan con recelo las operaciones del ente, advirtiendo que el soterramiento masivo de residuos sin una separación en origen real y eficiente sigue representando un riesgo latiente para la cuenca hídrica del río Cosquín y el dique San Roque. El proyecto del parque solar representa la faceta más moderna e innovadora del ODER. Sin embargo, la ambición de un Punilla sustentable coexiste con la demanda histórica de una comunidad que exige mayor transparencia, acceso a la información pública y mecanismos claros de control sobre los fondos que, mes a mes, aportan los ciudadanos de cada rincón del valle. Navegación de entradas Rating de publicidad: el mapa de la pauta en los municipios de Punilla. Cuántos millones gastan El Intendente de Córdoba lanzó una auditoría masiva sobre la noche y busca erradicar la corrupción municipal