La comunidad del departamento General San Martín se encuentra sumida en el dolor y la indignación tras el brutal asesinato de Jessica Núñez, una reconocida activista trans de 44 años. El violento episodio tuvo lugar en la madrugada del pasado jueves en el barrio La Floresta de la ciudad de Villa Nueva, una localidad vecina a Villa María. La víctima, quien residía en el barrio Ameghino, sufrió una herida mortal en el tórax que terminó con su vida de forma casi inmediata. Según las primeras reconstrucciones del hecho, Núñez fue atacada con un arma blanca en plena vía pública tras una presunta discusión. Malherida, la activista logró caminar unos metros pidiendo auxilio hasta que se desvaneció sobre la calzada. Minutos más tarde, personal de emergencias la trasladó de urgencia hacia el Hospital Regional Pasteur de Villa María, donde los médicos constataron su deceso a los pocos minutos de haber ingresado. La respuesta judicial no se hizo esperar y, bajo las directivas de la fiscal de instrucción de Segundo Turno, Juliana Companys, la policía provincial desplegó un rápido operativo de búsqueda. Pocas horas después del crimen, las autoridades detuvieron a Johana Mailén Rogero, de 22 años, imputada como supuesta autora de homicidio simple. También arrestaron a su padre, Cristian Oscar Rogero, de 48 años, a quien se le atribuye el rol de partícipe necesario en el ataque. La hipótesis preliminar de la fiscalía apunta a que existían disputas personales previas entre la principal acusada y la víctima. Sin embargo, la imputación bajo la carátula de «homicidio simple» encendió las alarmas de los colectivos de la diversidad sexual y de derechos humanos de la provincia. Para estas agrupaciones, reducir el violento desenlace a una pelea vecinal invisibiliza la vulnerabilidad estructural que sufren las identidades trans. Ante esta situación, diversas organizaciones sociales, entre ellas el colectivo MuMaLá, convocaron a movilizaciones urgentes en la región. Una multitud se concentró inicialmente en el límite de los barrios Nicolás Avellaneda y San Martín para realizar una emotiva vigilia con velas. Posteriormente, las columnas marcharon de forma pacífica pero enérgica hacia las puertas de los Tribunales de Villa María para hacer oír su reclamo ante la justicia. El pedido central de la comunidad LGBTIQ+ es la recaratulación inmediata de la causa para que sea investigada bajo la figura de travesticidio o transfemicidio. Los manifestantes exigen que el proceso judicial se desarrolle con una estricta perspectiva de género y diversidad. Argumentan que el ensañamiento y la violencia ejercida sobre el cuerpo de Jessica Núñez responden a crímenes de odio motivados por su identidad de género.Este trágico suceso ocurre en un contexto nacional alarmante que reaviva el debate sobre la expectativa de vida del colectivo trans y la falta de políticas de protección efectivas. El asesinato de Núñez coincidió temporalmente con el crimen de otra mujer trans en Rosario, lo que motivó un repudio generalizado a nivel país. Las organizaciones locales advirtieron que permanecerán en estado de alerta y movilización hasta garantizar que los responsables reciban una condena ejemplar. Navegación de entradas Quiso recuperar una bici robada y lo mataron a puñaladas en Córdoba Tragedia en Valle Hermoso: un joven con autismo murió en una residencia atado a una cama