En un incidente inédito, agentes del Servicio Penitenciario de Córdoba detectaron un intento de ingreso de elementos prohibidos en el Complejo Carcelario N°1 de Bouwer. Durante la revisión con Body Scanner, personal penitenciario descubrió un «ingrediente extra» en un tupper que contenía un postre, específicamente una chocotorta. Al abrir el envase, los agentes encontraron un celular oculto cuidadosamente dentro de tres envoltorios con cinta aislante. La búsqueda reveló también la presencia de una plaqueta cargador y un cable USB fraccionado, todos cuidadosamente escondidos en el recipiente. El descubrimiento se produjo después de un control exhaustivo de paquetes que involucró el uso del sistema de Body Scanner. La Unidad Judicial N°11 intervino luego del procedimiento para realizar la correspondiente secuestro y tomar medidas legales contra los responsables. La detección del intento de ingreso prohibido es un ejemplo más de la efectividad de los controles rigurosos implementados en el Complejo Carcelario, que buscan proteger la seguridad y la integridad de las personas encarceladas y de los funcionarios penitenciarios. La investigación continúa para determinar quién estaba detrás del intento de ingreso prohibido y qué motivaciones tuvo. Sin embargo, es importante destacar que el descubrimiento de este caso no solo demuestra la importancia de los controles en lugares como prisones, sino también la capacidad de los agentes penitenciarios para detectar e impedir actividades ilícitas. Navegación de entradas Un policía resultó herido tras enfrentamientos vecinales Asesinato de Víctor Hugo «Vica» Monteros. La fiscalía incluye agravante de odio a la orientación sexual