A meses del horror: el pedido de justicia para Negro y Rubio sigue más vivo que nunca

A 17 de junio de 2026, Capilla del Monte sigue movilizada exigiendo justicia por Negro y Rubio, perros asesinados cruelmente bajo la Ley 14.346.

A varios meses del brutal asesinato de Negro y Rubio, los dos perros comunitarios más queridos de Capilla del Monte, la indignación no ha disminuido. Lo que comenzó como un acto de crueldad animal sin precedentes en la zona se ha transformado en un movimiento social persistente que exige penas ejemplares y un cambio profundo en la legislación nacional. A día de hoy, los vecinos continúan movilizados, vigilando cada paso de una causa judicial que ha marcado un antes y un después en la comunidad cordobesa.

Crónica de un asesinato que conmocionó al país

El fatídico hecho ocurrió el 21 de febrero de 2026, cuando Negro y Rubio, dos perros ancianos conocidos por acompañar pacíficamente a los turistas en sus ascensos al Dique Los Alazanes, seguían a un contingente de cinco personas. Durante el trayecto, fueron interceptados por dos hombres a caballo, identificados posteriormente como Néstor Fabián Macedo y Juan Luna.

Bajo la falsa acusación de que los perros habrían atacado a su ganado —versión desmentida por múltiples testigos—, los sujetos enlazaron a los animales frente a la mirada aterrorizada de los turistas. Según el relato de la querella, los hombres ahorcaron a los perros y los entregaron a una jauría de perros de caza amaestrados para que fueran despedazados vivos. Los testigos, que incluso fueron amenazados de muerte por los agresores para evitar que denunciaran, quedaron con secuelas psicológicas graves tras presenciar la escena.

El estado de la causa y los imputados

Actualmente, Macedo y Luna enfrentan cargos por violación a la Ley Nacional 14.346 (Maltrato Animal) y amenazas calificadas. La abogada querellante, Marina José Wellig, ha señalado que la investigación ha avanzado con allanamientos y la toma de testimonios clave, a pesar de las maniobras de intimidación que sufrieron tanto los testigos como ella misma al inicio del caso.

Aunque la Ley 14.346 prevé penas cortas (de 15 días a un año de prisión), la comunidad y la querella apuestan a que los antecedentes penales previos de los imputados impidan que reciban una condena de ejecución condicional, exigiendo que la prisión sea efectiva. «No fue un hecho improvisado; estas personas actuaron con una impunidad y una crueldad que demuestra un desprecio total por la vida», afirman los activistas.

Un pueblo en pie de guerra

A este 17 de junio de 2026, la movilización social no ha cesado. Los vecinos han organizado múltiples «Marchas del Silencio Consciente», cortes de calles y campañas masivas en redes sociales, especialmente a través de la cuenta de Instagram «Justicia por Negro y Rubio» y peticiones en Change.org. El reclamo no es solo penal: se exige que el Juzgado de Paz aplique las sanciones máximas previstas en el Código de Convivencia, incluyendo multas económicas y el secuestro definitivo de cualquier otro animal que posean los agresores debido a su peligrosidad.

Repudio institucional y cambios legislativos

El impacto del caso obligó al Concejo Deliberante de Capilla del Monte a emitir una resolución de repudio institucional, comprometiéndose a revisar y actualizar las ordenanzas locales sobre protección animal y tenencia responsable. Asimismo, organizaciones como la Asociación Civil De.Hu.Na. han calificado el hecho como un «atentado criminal» que afecta no solo la ética comunitaria sino también la seguridad y la imagen turística de la región.

La lucha por Negro y Rubio se ha convertido en un símbolo nacional. El pedido de justicia sigue firme en las calles de Capilla del Monte, con una premisa clara: que este acto de crueldad no quede impune y sirva de precedente para que las leyes de protección animal en Argentina dejen de ser consideradas «leves» ante crímenes de tal magnitud.

error: No puedes copiar esto. Detrás de cada nota hay investigación, tiempo y producción original de Vea Noticias.