Declaraciones juradas bajo la lupa: el patrimonio de Karina Milei trepó 209% y los ministros ricos marcan el récord

La evolución patrimonial de la cúpula oficial volvió a encender el debate público tras la última actualización de las declaraciones juradas obligatorias presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA). En las presentaciones correspondientes al ejercicio de 2025, se registraron las variaciones directas del último año de gestión.

El patrimonio neto de Javier Milei creció un 43,26% en un año (pasando de $206.046.375,48 a fines de 2024 a $295.182.652,87 a finales de 2025). Esta suba equivale a unos $89,1 millones de pesos. Medido en dólares estadounidenses, su capital no sufrió prácticamente variaciones.Karina Milei: La secretaria general de la Presidencia registró un incremento del 209,73% en el mismo año (inició 2025 con $11.401.021,93 y cerró con $35.312.784,57). En total, su patrimonio creció un 134,95% en lo que va de su mandato.

Por su parte, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia registró un incremento del 209,73% en el mismo año (inició 2025 con $11.401.021,93 y cerró con $35.312.784,57). En total suma un 895,21% de aumento patrimonial desde que su hermano asumió la presidencia.

El departamento de Karina Milei en Vicente López sufrió un reajuste fiscal del 605%, pasando de $3,9 millones a $28,1 millones de pesos. La casa de Javier Milei en la Ciudad de Buenos Aires pasó de valuarse en $38,4 millones a $73,5 millones.

El Presidente mantiene bajo su titularidad un total de US$ 85.562 (repartidos entre efectivo y caja de ahorro). Al actualizarse el tipo de cambio oficial de cierre de año en la declaración, el equivalente en pesos de esos mismos dólares aumentó considerablemente.

El análisis técnico de las declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción (OA) muestra que los montos y sus incrementos se consideran normales dentro de la normativa legal argentina, ya que responden a variables macroeconómicas y contables universales, no a la aparición de «dinero negro» o bienes nuevos ocultos.Sin embargo, el tema genera debate público y lecturas encontradas según cómo se miren los datos.

En Argentina, la ley exige actualizar el valor fiscal de las propiedades para no quedar desfasados con la inflación. El departamento de Karina Milei aumentó 605% en papeles, pero sigue siendo exactamente el mismo departamento de 150 (m^{2}) en Vicente López que compró en 2011. No se mudó ni compró otra propiedad.

Javier Milei no compró más dólares; de hecho, entre el inicio y el cierre del último año fiscal solo sumó 20 dólares a su cuenta bancaria. Lo que cambió fue el tipo de cambio oficial con el que la OA le obliga a pesificar esos ahorros (pasando de $1.029 a $1.446 por dólar). En dólares reales, su patrimonio se mantuvo casi idéntico.

Los ingresos declarados por el presidente ($81,8 millones) derivan de su salario público y de rentas por actividades anteriores (como regalías de libros o conferencias), lo cual guarda total proporción con sus gastos personales de $66,2 millones.

Para la oposición o ciertos sectores sociales, ver un crecimiento nominal de hasta el 209% anual en la cúpula política genera ruido o cuestionamientos éticos en un contexto de fuerte pérdida del poder adquisitivo general, catalogándolo como una contradicción con el relato de «austeridad».

En periodos anteriores, algunos analistas señalaron que los saltos en pesos superaron los índices inflacionarios promedio, lo que siempre despierta suspicacias en la opinión pública sobre si los sueldos del Estado permiten o no esa capacidad de ahorro.

La aparente contradicción de que Javier Milei lidere un proyecto de dolarización pero prácticamente no haya sumado dólares a sus cuentas personales durante el último período fiscal (solo sumó 20 dólares) responde a una combinación de tres factores impositivos, regulatorios y políticos.

Como funcionario público y ciudadano en Argentina, el presidente está sujeto a las normativas del Banco Central y de la AFIP (ARCA). Al mantener el «cepo cambiario» y las restricciones para la compra de moneda extranjera para el ahorro en el circuito oficial, el mandatario no tiene habilitado comprar dólares bajo mecanismos regulados por el Estado, lo que legalmente congela su capacidad de adquirir divisas de manera directa en el mercado formal.

La totalidad de sus ingresos como jefe de Estado provienen de su salario público percibido en moneda nacional. A diferencia de sus años previos en la actividad privada, donde generaba ingresos en dólares mediante conferencias internacionales, asesorías externas o regalías editoriales extranjeras, sus ingresos actuales están pesificados por ley y depositados en el sistema bancario local en pesos. De hecho, lo que sí acumuló en el último año fueron cerca de $18 millones de pesos líquidos en sus cuentas corrientes.

Desde el punto de vista de su propia teoría económica, la estrategia oficial mutó hacia lo que él denomina una «competencia de monedas» o «dolarización endógena». El plan del Gobierno no consiste en que el Estado emita o compre dólares para repartir, sino en incentivar a que los propios ciudadanos utilicen sus dólares ya ahorrados (como los fondos regularizados mediante el blanqueo de capitales) para reactivar la economía. Bajo esa premisa, el mandatario predica con el ejemplo técnico: mantiene el 95% de sus ahorros líquidos ya dolarizados en su patrimonio previo (un stock total de US$ 85.562 entre efectivo y depósitos), demostrando su rechazo al peso como reserva de valor a largo plazo sin necesidad de realizar nuevas compras que violen las restricciones cambiarias vigentes.

Por otra parte, VEA Noticias analizó tambien las declaraciones juradas de varios funcionarios vinculados Javier Milei. Basado en las últimas declaraciones juradas obligatorias presentadas ante la Oficina Anticorrupción (OA), el equipo de gestión de La Libertad Avanza cuenta con perfiles que provienen del sector privado, lo que explica que sus patrimonios e ingresos sean sustancialmente superiores a los del Presidente.

Gerardo Werthein (Ministro de Relaciones Exteriores) supera los $92.056 millones de pesos. Es, por amplia ventaja, el funcionario más rico de todo el Poder Ejecutivo. Su fortuna se justifica por una extensa trayectoria familiar en el ámbito empresarial y financiero. Declaró múltiples activos e inmuebles de lujo fuera del país, incluyendo departamentos en Madrid y Punta del Este, además de enormes extensiones de tierra en Uruguay.

Luis «Toto» Caputo (Ministro de Economía) cerró el último balance anual en $19.487 millones de pesos (aproximadamente US$13,1 millones). Su patrimonio aumentó más de un 60% en pesos en el último período contable. Su fortuna es 66 veces más grande que la de Javier Milei. El ministro de Economía tiene una fuerte dolarización: el 97% de sus depósitos bancarios se encuentran en el exterior (concentrados principalmente en una cuenta corriente en Estados Unidos) y mantiene inversiones en fondos como Ancora Investments L.P.

Manuel Adorni (ex Jefe de Gabinete de Ministros) escaló hasta los $944,5 millones de pesos. Estadísticamente, es uno de los que experimentó el salto patrimonial más veloz en términos de porcentaje nominal, registrando una suba del 775% respecto a sus declaraciones previas (donde informaba alrededor de $107 millones). Esto reordenó el mapa de los sectores más acaudalados de la jefatura de ministros. A pesar de que ya no ejerce funciones en el Gobierno tras su renuncia, su caso se volvió el ejemplo estadístico más drástico de la gestión pública.

Federico Sturzenegger (Ministro de Desregulación y Transformación del Estado) se posiciona sólidamente en el ranking patrimonial con una fortuna estimada que duplica las cifras promedio del gabinete.Composición: Es el segundo funcionario con mayor liquidez reportada detrás de Luis Caputo, estructurando sus cuentas mayoritariamente sobre carteras de inversión diversificadas y activos financieros acumulados durante sus años de actividad en la banca privada y consultorías internacionales.

María Ibarzabal Murphy (Secretaria Legal y Técnica) registró unos $142,4 millones de pesos adicionales en su última presentación.Ritmo de crecimiento: Es uno de los casos de enriquecimiento patrimonial más rápido en dólares del gabinete, expandiendo su patrimonio neto de US$120.397 a US$177.423 (+47,4%) en un único ciclo de gestión. El origen de este movimiento está plenamente justificado en los papeles oficiales bajo el rubro de una herencia recibida en una cuenta comitente radicada en Uruguay.

Sandra Pettovello (Ministra de Capital Humano) reportó un patrimonio neto en torno a los US$131.315 dólares.Composición: Muestra un crecimiento mucho más moderado y estable (+5,7% en dólares anuales). Su riqueza está consolidada en el mercado de real estate local, declarando la titularidad de tres departamentos ubicados en zonas cotizadas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

El cruce de datos oficiales expone una realidad compleja para el relato oficial: si bien los incrementos en la cúpula presidencial se justifican estrictamente por la devaluación y las revaluaciones fiscales de bienes preexistentes, la irrupción de fortunas de miles de millones de pesos en los ministerios clave y las eyecciones ruidosas por sospechas de enriquecimiento ilícito abren una brecha entre la austeridad discursiva y los números del papel.

En una Argentina que atraviesa un profundo reordenamiento económico, las declaraciones juradas dejan de ser un simple trámite administrativo para transformarse en un termómetro político, donde el control social sobre los patrimonios de los funcionarios seguirá siendo el principal límite para la transparencia del poder.

error: No puedes copiar esto. Detrás de cada nota hay investigación, tiempo y producción original de Vea Noticias.