Tras una maratónica sesión de más de 11 horas en el senado, la propiedad privada en la Argentina está a un paso de cambiar sus reglas de juego para siempre. Los legisladores dieron el visto bueno a la mitad de un paquete de reformas que busca darles más tranquilidad a los dueños, aunque para lograrlo tuvieron que dejar de lado los temas que más polémica generaban en la calle. Esta nueva propuesta, llamada «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada«, obtuvo 37 votos a favor y 33 en contra en la madrugada del viernes. El objetivo central es que nadie, ni un ocupante ilegal ni el propio Estado, pueda avanzar sobre lo que es de uno sin cumplir reglas mucho más estrictas que las actuales. Uno de los puntos que más va a notar el vecino común es el llamado «desalojo exprés«. Con este cambio, si alguien te ocupa una casa o un inquilino deja de pagar y no se quiere ir, la justicia podría sacarlo en un plazo de entre 48 y 72 horas después de la denuncia. Antes, un juicio de este tipo podía tardar entre uno y tres años, lo que generaba mucha angustia y pérdida de dinero para los propietarios. Ahora, el juez podrá ordenar que los ocupantes se retiren de inmediato de forma preventiva, incluso antes de que termine todo el juicio legal. Para que esto funcione, el dueño solo tendrá que presentar su título de propiedad o el contrato de alquiler vencido. Los ocupantes, por su parte, serán los que tengan que demostrar en el acto que tienen derecho a estar ahí, algo que se conoce como «inversión de la carga de la prueba«. Incluso si las personas que están ocupando deciden apelar la orden del juez, esto ya no detendrá el desalojo. Tendrán que abandonar la vivienda de todas maneras y seguir reclamando desde afuera, lo que busca evitar que las causas se estiren eternamente mientras el dueño no puede usar su propiedad. Otro cambio muy fuerte tiene que ver con las expropiaciones, que es cuando el Estado decide quitarle un bien a un privado por una causa de bien común. Con la nueva norma, el Estado ya no podrá tomar posesión de una casa o un terreno sin haber pagado el 100% del valor antes. Bajo las reglas viejas, el gobierno podía depositar una parte de la plata, entrar a la propiedad y seguir discutiendo el precio final durante años en la justicia. Ahora, no hay traspaso de la propiedad hasta que el dueño reciba cada centavo del pago total y definitivo acordado. Además, la indemnización que el Estado deba pagar será mucho más cara para el bolsillo público. Ahora se deberá incluir el «lucro cesante«, que es básicamente pagarle al dueño por las ganancias que dejará de tener en el futuro por haber perdido su propiedad. Esto significa que si el Estado quiere abrir una calle o hacer una autopista, tendrá que pensarlo dos veces. Los presupuestos necesarios para pagarle a los dueños serán tan altos que muchos proyectos municipales o provinciales podrían quedar frenados por falta de fondos. Pero no todo es endurecer las reglas; también hay una parte pensada para los pequeños productores del campo. Se decidió extender la «Ley Pierri» a las zonas rurales, algo que antes solo funcionaba para casas en los barrios o ciudades. Esto permitirá que muchas familias campesinas que viven y trabajan la tierra desde hace años, pero que nunca tuvieron los papeles de propiedad, puedan finalmente ser dueñas legales. El requisito es demostrar que habitaron y produjeron en el lugar de forma pacífica durante al menos 10 años. Este trámite ya no será un juicio eterno y caro de «usucapión» que duraba una década, sino un proceso más simple con la ayuda de escribanos. Al tener su título de propiedad, estos pequeños agricultores podrán pedir créditos en los bancos y dejarles la tierra a sus hijos legalmente. Para que todo esto sea posible, la ley propone modernizar los registros de propiedad de todo el país. Hoy en día, casi todo se maneja en papel y cada provincia tiene sus propias reglas, lo que hace que cualquier trámite sea lento y burocrático. La idea es crear una plataforma digital unificada donde un juez pueda ver, con un solo clic, quién es el dueño de una casa en cualquier parte de la Argentina. Esto es clave para que los desalojos rápidos funcionen, ya que la justicia necesita información al instante. Sin embargo, para llegar a estos acuerdos, el oficialismo tuvo que retirar dos temas que daban mucho miedo a la oposición y a los grupos ambientales. El primero fue el cambio en la Ley de Tierras, que buscaba dejar que los extranjeros compraran campos sin los límites actuales. Muchos senadores advirtieron que esto ponía en riesgo nuestra soberanía, ya que empresas extranjeras podrían quedarse con millones de hectáreas en zonas de frontera o cerca de grandes reservas de agua dulce. Ante la falta de votos, el Gobierno decidió borrar este capítulo para salvar el resto. El otro tema que quedó afuera fue la reforma de la Ley de Manejo del Fuego. El Gobierno decía que la ley actual castiga al productor que sufre un incendio accidental, prohibiéndole usar su tierra por 30 o 60 años. Pero la oposición, grupos como Greenpeace, movimientos vecinales y vecinos en general, temían que, si se quitaban esas prohibiciones, se fomentaran los incendios intencionales. El miedo era que alguien prendiera fuego un bosque a propósito para después poder vender la tierra y hacer negocios inmobiliarios. Miles de personas se movilizaron ayer jueves 6 de agosto en todo el país en contra de estas secciones del paquete de leyes, bajo la consigna de que «la tierra, los recursos y la soberanía no se venden«. Ahora que el Senado ya dio su media sanción, la pelota pasa a la Cámara de Diputados. Allí, los legisladores pueden hacer tres cosas: aprobar la ley tal como está, rechazarla por completo o volver a meter los cambios que el Senado sacó. Si los diputados deciden cambiar algo, el proyecto tiene que volver al Senado para una revisión final. Pero si lo aprueban tal cual llegó, se convertirá en ley nacional y el Gobierno podrá empezar a aplicarla en todo el territorio. Este avance en el Congreso marca un cambio de rumbo en cómo se entiende el derecho a la propiedad en el país. Por un lado, se busca dar máxima seguridad a quienes tienen un título, y por otro, se intenta regularizar la situación de los que trabajan la tierra hace décadas. La discusión ahora seguirá en las comisiones de Diputados, donde se espera que los distintos bloques políticos vuelvan a debatir cada punto con la misma intensidad. Mientras tanto, los vecinos y productores siguen atentos a estos cambios que podrían transformar su día a día. Listado de votos en el senado Votos a vavor (37): La Libertad Avanza (21): Bartolomé Abdala, Romina Almeida, Carmen Álvarez Rivero, Ivanna Arrascaeta, Ezequiel Atauche, Vilma Bedia, Joaquín Benegas Lynch, Patricia Bullrich, Mario Cervi, Agustín Coto, Linz Paolo Fullone, Juan Cruz Godoy, Gonzalo Guzmán Coraita, Luis Juez, Nadia Márquez, María Belén Monte de Oca, Agustín Monteverde, Bruno Olivera Lucero, María Emilia Orozco, Juan Carlos Pagotto, Francisco Paoltroni. Unión Cívica Radical (9): Maximiliano Abad, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Daniel Kroneberger, Carolina Losada, Silvana Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela, Eduardo Vischi. Frente PRO (3): Andrea Cristina, Enrique Martín Goerling Lara, María Victoria Huala. Bloques Provinciales y Aliados (4): Carlos Omar Arce (Misiones), Sonia Rojas Decut (Misiones), Carlos «Camau» Espínola (Corrientes), Edith Terenzi (Chubut). Votos en contra (33): Bloque Justicialista / Peronismo (24): Adán Bahl, Daniel Bensusán, Jorge Capitanich, Lucía Corpacci, «Wado» de Pedro, Juliana Di Tullio, Celeste Giménez Navarro, María Teresa González, Alicia Kirchner, Marcelo Lewandowski, Carlos Linares, Cándida López, Florencia López, Juan Manzur, Ana Marks, José Mayans, José Neder, Mariano Recalde, Martín Soria, Sergio Uñac, entre otros. Convicción Federal (3): Guillermo Andrada, Sandra Mendoza, Carolina Moisés. Movere por Santa Cruz (2): José María Carambia, Natalia Gadano. Otros Bloques Provinciales (4): Beatriz Ávila (Tucumán), Julieta Corroza (Neuquén), Flavia Royón (Salta), Alejandra Vigo (Córdoba). Ausentes: Flavio Fama (UCR) y Anabel Fernández Sagasti (Justicialista), ambos por temas de salud. Navegación de entradas VEA Noticias habló con Marcos Nahuel: «La solidaridad no se improvisa, se construye todos los días» ¿Justicia o silencio? 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