El Día del Niño volverá a movilizar a decenas de voluntarios en distintos puntos del Valle de Punilla. Detrás de la organización se encuentra Marcos Nahuel, referente de Vecinos en Alerta, quien desde hace semanas trabaja junto a colaboradores, instituciones, comercios y vecinos para llegar este año a un total de mil niños registrados en diecinueve merenderos y barrios de la región. La propuesta incluirá actividades recreativas, música, personajes con disfraces inflables y la entrega de golosinas en una recorrida que abarcará Valle Hermoso, La Falda, Huerta Grande, Villa Giardino y San Esteban. En diálogo con VEA Noticias, Marcos explicó que el objetivo nunca fue simplemente entregar una bolsa de golosinas. «Queremos que cada chico tenga un momento distinto, una experiencia linda, un recuerdo. Muchas veces eso vale tanto como cualquier regalo. Por eso pensamos cada detalle y tratamos de llegar a todos con la misma dedicación«, comentó mientras ultimaba los preparativos para una nueva edición de la actividad. La iniciativa se suma a una agenda solidaria que durante los últimos años se volvió una constante en el Valle de Punilla. A las celebraciones por el Día del Niño se agregan las tradicionales caravanas de Halloween, los recorridos navideños, la entrega de mercadería a familias que atraviesan momentos difíciles, los roperitos vecinales y distintas campañas solidarias que se realizan durante todo el año con el acompañamiento de vecinos y voluntarios como la entrega de útiles escolares a inicios de clases o la entrega de huevos de chocolate para pascuas. Lejos de tratarse de una actividad aislada, el trabajo se sostiene gracias a una red de personas y grupos que fueron creciendo con el tiempo. Este año colaboran Vecinos en Alerta, VEA Ayudas Solidarias, Pulso Vecinal, Vecinos por Punilla, Juntos Podemos La Falda, SpeakUp, Andrea Ferrando y numerosos vecinos, que decidieron sumarse como sponsors para hacer posible una jornada que llegará a cientos de familias. Nuestro medio también forma parte este año del proyecto solidario. «Lo más lindo es que cada año aparece más gente con ganas de ayudar. Algunos colaboran con golosinas, otros prestan vehículos, otros se disfrazan, otros organizan los barrios y los merenderos. Cuando uno ve ese compromiso entiende que esto ya dejó de ser un proyecto personal para transformarse en una causa compartida«, expresó. La organización demandó varias semanas de trabajo. Además del relevamiento de cada barrio y merendero, fue necesario registrar la cantidad de niños, coordinar horarios, planificar recorridos y organizar a los voluntarios que participarán durante la jornada para que todas las actividades puedan desarrollarse sin inconvenientes. Para quienes siguen el trabajo de Marcos Nahuel, esta nueva campaña no representa una sorpresa. Durante los últimos dos años logró consolidar una presencia permanente en distintos barrios del Valle de Punilla, impulsando iniciativas solidarias y comunitarias que fueron fortaleciendo el vínculo con cientos de vecinos. Esa continuidad es, según afirma, uno de los pilares más importantes de cualquier proyecto social. «No creemos en aparecer solamente para una foto o para una fecha puntual. Si uno quiere generar confianza tiene que estar presente durante todo el año. A veces acompañando a una familia, otras veces organizando un evento o ayudando a un vecino que necesita una mano. La solidaridad también implica constancia«, señaló. Sin embargo, la historia comenzó mucho antes de llegar a Córdoba. Marcos recordó que hace casi dieciocho años inició su trabajo solidario en la provincia de Santa Fe, donde coordinaba la asistencia permanente a cuarenta y cinco merenderos y tres geriátricos que recibían ayuda semanal gracias a una estructura organizada durante años. Según relató, todos los miércoles se distribuían alimentos, leche, carne, lácteos, frutas, verduras, ropa, calzado, galletitas y viandas elaboradas especialmente para quienes más lo necesitaban. Aquella experiencia marcó el inicio de un camino que continúa hasta la actualidad y que, con el paso del tiempo, fue adaptándose a las necesidades de cada comunidad. «Siempre traté de hacer las cosas con recursos propios. Nunca dependí de un gobierno, nunca esperé que Desarrollo Social resolviera lo que podíamos resolver entre vecinos. Muchas veces fue un esfuerzo enorme, pero siempre preferí mantener la independencia porque eso también da libertad para trabajar donde realmente hace falta«, explicó durante la entrevista. Ese mismo criterio fue el que decidió mantener al instalarse en el Valle de Punilla. Con el tiempo comenzaron a surgir nuevos proyectos, como el crecimiento de Vecinos en Alerta, las campañas solidarias y distintos espacios comunitarios que hoy funcionan gracias al acompañamiento de cientos de personas. Quienes participan de estas actividades coinciden en que la convocatoria fue creciendo año tras año. Cada nueva campaña incorpora más voluntarios y más grupos colaboradores que deciden involucrarse, generando una red comunitaria que trasciende una única organización y que hoy reúne a personas con distintas profesiones y trayectorias. Consultado por VEA Noticias sobre los rumores que lo vinculan con un posible proyecto político, Marcos no esquivó la pregunta y respondió con total naturalidad. Explicó que, después de tantos años recorriendo barrios, escuchando a los vecinos y trabajando sobre problemáticas concretas, entiende que muchas soluciones también requieren participación en los espacios donde se toman decisiones. «No descarto involucrarme en la política. Después de tantos años trabajando con la realidad cotidiana de la gente, uno también entiende que hay cambios que necesitan herramientas distintas. Si llega ese momento, será con la misma idea con la que siempre trabajé: escuchar, formar equipos, construir junto a los vecinos y presentar una propuesta seria para el Valle de Punilla«, manifestó. Aclaró, sin embargo, que cualquier proyecto futuro deberá sostener los mismos valores que guiaron su trabajo durante casi dos décadas. «No tendría sentido cambiar una forma de hacer las cosas que siempre estuvo basada en el compromiso, la transparencia y el contacto directo con la gente. Si llega el momento de dar ese paso, será para seguir haciendo, no para abandonar lo que venimos construyendo. No tiraría a la basura 18 años de trabajo.« Mientras tanto, la prioridad continúa siendo el Día del Niño. Durante los próximos días los equipos terminarán de organizar los últimos detalles para que los mil chicos registrados puedan disfrutar de una jornada pensada especialmente para ellos, con actividades recreativas, música, personajes, entretenimiento y la entrega de golosinas en cada uno de los barrios programados. Desde la organización destacan que todavía siguen apareciendo vecinos con intenciones de colaborar, demostrando que el espíritu solidario continúa creciendo. Esa respuesta, aseguran, es el verdadero motor que mantiene vivo cada proyecto y el motivo por el cual las campañas pueden sostenerse año tras año. Al finalizar la entrevista, Marcos Nahuel dejó un mensaje dirigido a quienes acompañan cada iniciativa. «Nada de esto sería posible si no existiera una comunidad que decide involucrarse. Cuando los vecinos entienden que todos podemos aportar algo, por pequeño que sea, empiezan a ocurrir cosas muy grandes. Ese es el camino que elegimos hace muchos años y es el que queremos seguir recorriendo.« Con una nueva campaña solidaria en marcha y una trayectoria que se extiende por casi dieciocho años de trabajo comunitario, Marcos Nahuel continúa consolidando un espacio que combina organización, compromiso y participación vecinal. El desafío inmediato será llegar a cada uno de los mil niños previstos para este Día del Niño, pero el objetivo de fondo sigue siendo el mismo: fortalecer una red solidaria que, con el tiempo, se convirtió en una referencia para numerosos vecinos del Valle de Punilla. 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