En la madrugada del sábado, un episodio de inseguridad generó indignación en Nueva Córdoba cuando Ariel, amigo del dueño de un local comercial en calle Rondeau, entre Ituzaingó y Chacabuco, atrapó a un ladrón que intentaba robar el establecimiento. Sin embargo, a pesar de su valiente acción, el delincuente logró escapar después de un forcejeo y una agresión física.
Ariel contó que había escuchado ruidos extraños desde su terraza y al salir a investigar, vio que la puerta del local estaba medio entreabierta. Llamó a la Policía y bajó rápidamente para informar sobre la situación. Cuando llegaron los agentes de SEOM (Servicios Especiales en Operaciones Motorizadas), Ariel les informó de lo que estaba sucediendo y ellos se acercaron al lugar.
Ariel relató que luego logró sacar al ladrón del comercio y reducirlo tras un forcejeo, pero cuando esperó a que la Policía llegue para tomar medidas, el delincuente consiguió liberarse y huyó. Ariel volvió a perseguirlo y logró atraparlo nuevamente en la esquina, pero en este nuevo forcejeo, el sospechoso lo agredió y logró escapar definitivamente.
El hombre también cuestionó la demora policial, afirmando que tardaron 30 o 40 minutos en llegar al lugar. «La Policía tardó literalmente 30 o 40 minutos en llegar», dijo Ariel. «Dijeron que iban a ir a ver todo y no se acercó ni uno». El momento quedó registrado en un video que muestra la secuencia de los hechos y reaviva el reclamo por la respuesta policial en situaciones de inseguridad en la ciudad.
La situación generó indignación en la comunidad local, y muchos cuestionan la eficacia de la Policía en la lucha contra la delincuencia. El incidente también resalta la importancia de la participación ciudadana en la prevención del crimen y la necesidad de una respuesta más rápida y efectiva por parte de las autoridades.

