El juicio por la Tragedia de las Altas Cumbres entró en su recta final tras el pedido de absolución para Oscar González por parte de su abogado defensor, Miguel Ortiz Pellegrini. La resolución definitiva del tribunal de la Cámara del Crimen de Villa Dolores se dará a conocer el próximo 20 de octubre de 2026. Los hechos que originaron la denominada Tragedia de las Altas Cumbres ocurrieron el 29 de octubre de 2022 alrededor de las 15:50 horas, en el kilómetro 10 de la Ruta Provincial E-34, a la altura del paraje Niña Paula (cerca de Mina Clavero). El entonces poderoso legislador provincial Oscar González conducía una camioneta de alta gama BMW X1 negra. El vehículo era un automóvil judicializado que le había sido entregado por la Justicia de Córdoba para uso oficial de la Legislatura. Viajaba solo en sentido Córdoba hacia Villa Dolores. En sentido contrario (hacia Córdoba) circulaba un Renault Sandero conducido por la docente Alejandra Bengoa (56 años). La acompañaban en los asientos traseros su hija Marina y una amiga de esta, Alexa, ambas de 14 años, quienes viajaban a la ciudad para asistir a un recital. En una zona señalizada con doble línea amarilla continua (donde está estrictamente prohibido adelantarse) y a la salida de una curva, ambos vehículos chocaron de manera frontal.Las velocidades registradas por las pericias técnicas indicaron que el BMW de González circulaba a unos 83 km/h y el Renault Sandero de Bengoa lo hacía a 64 km/h (dentro del límite permitido de 90 km/h). Tras el fortísimo impacto, el vehículo de las víctimas retrocedió 10 metros y volcó. Alejandra Bengoa sufrió heridas gravísimas y murió prácticamente en el acto. Las dos adolescentes sobrevivieron, pero sufrieron traumas severos. Especialmente Alexa sufrió una lesión medular irreversible que la dejó cuadripléjica. Oscar Gonzálezresultó ileso gracias a la activación de los airbags de su camioneta. Aunque el hecho es el mismo, existen dos lecturas totalmente contrapuestas en los tribunales de Villa Dolores sobre quién cruzó de carril La pericia oficial y la fiscalía sostienen que el impacto ocurrió por completo dentro del carril de la docente. La hipótesis judicial afirma que González perdió el control del volante e invadió el carril contrario, cometiendo una conducción temeraria e imprudente. Los abogados del exfuncionario argumentan que la culpable fue la docente fallecida. Aseguran que Bengoa inició una maniobra prohibida de sobrepaso a un camión y que, al momento del impacto, no había terminado de regresar a su carril, por lo que González se topó con ella de frente. El abogado Ortiz Pellegrini cuestionó los fundamentos de la acusación, repasó los testimonios brindados a lo largo del debate y afirmó de manera categórica: “No va a haber condena”. Además de la posible pena de prisión por el choque fatal que causó la muerte de Alejandra Bengoa, el proceso incluye un millonario reclamo civil. La querella exige una indemnización de $11.776 millones dirigida solidariamente contra Oscar González y el Gobierno de la Provincia de Córdoba. Para que una persona sea condenada penalmente tras un choque con víctimas fatales, la Justicia debe demostrar que existió responsabilidad criminal. El pedido de absolución es una estrategia formal de la defensa, que en este caso argumenta la ausencia de delito bajo tres planteamientos principales: La defensa sostiene que el hecho fue un accidente fortuito provocado por una «culpa exclusiva de la víctima», argumentando que la conductora fallecida realizó la maniobra que causó la colisión Los defensores cuestionaron las pericias técnicas de la fiscalía sobre la velocidad y mecánica del impacto, solicitando además la nulidad de los alegatos de los querellantes por considerar que no fundamentaron debidamente la responsabilidad de González. En el ámbito penal se requiere probar que hubo imprudencia, negligencia grave o dolo (intención o desprecio por la vida). Si la defensa logra instalar la duda razonable sobre quién cruzó el carril o si el hecho fue inevitable, el tribunal debe aplicar el principio de inocencia y absolver al imputado. Tras concluir los alegatos, el juez Santiago Camogli otorgará el espacio para las «últimas palabras» de los damnificados (incluyendo a las adolescentes sobrevivientes y familiares) y del propio imputado, antes de dictar sentencia. Navegación de entradas Cata Rally Team busca apoyo para representar a Punilla en la 5.ª fecha del Campeonato Santiagueño de Rally