El departamento Punilla se ubicó como el segundo distrito con mayor cantidad de robos y hurtos registrados en toda la provincia de Córdoba durante el primer trimestre del 2026. De acuerdo al informe oficial elaborado por el Observatorio de Seguridad y Convivencia de la Provincia, en la región se contabilizaron 2433 hechos de este tipo entre enero y marzo, quedando solamente por detrás de Capital, donde se denunciaron 12068 casos. Los números forman parte de un relevamiento más amplio que analiza la situación delictiva en todo el territorio provincial y que, en líneas generales, muestra una disminución sostenida en varios indicadores vinculados a la violencia y al delito común. En total, el informe registró 43.577 hechos presuntamente delictivos en toda la provincia durante el primer trimestre del año, con una marcada predominancia de los delitos contra la propiedad, que representan más del 60 por ciento del total. Dentro de esa categoría, se registraron 26.315 delitos contra la propiedad, mientras que 18.795 correspondieron específicamente a robos y hurtos. Según el relevamiento oficial, estos delitos vienen mostrando una tendencia descendente sostenida desde el año 2023, algo que también se refleja en la disminución de hechos cometidos con armas. El informe detalla que el 90,5 por ciento de los robos y hurtos registrados en Córdoba ocurrieron sin utilización de armas, un dato que las autoridades consideran relevante al momento de evaluar el nivel de violencia asociado a este tipo de episodios. A pesar de la baja general, los números de Punilla continúan siendo elevados en comparación con otros departamentos de la provincia. La región turística, que concentra una importante circulación de personas durante gran parte del año, aparece nuevamente entre las zonas con mayor cantidad de denuncias vinculadas al delito común, especialmente robos y hurtos que afectan directamente la vida cotidiana de vecinos y comerciantes. El informe también destacó que la provincia de Córdoba registró durante el primer trimestre de 2026 el nivel más bajo de homicidios dolosos de los últimos años. Entre enero y marzo se contabilizaron 16 víctimas fatales, una cifra considerablemente menor en comparación con los registros anteriores: 37 homicidios en 2023, 31 en 2024 y 26 en 2025. Esta caída sostenida consolida una tendencia descendente que las autoridades provinciales atribuyen al fortalecimiento de las políticas de prevención, mayor presencia policial y articulación operativa de las fuerzas de seguridad en distintos puntos del territorio. En cuanto a la dinámica de estos hechos, el Observatorio señaló que gran parte de los homicidios registrados responden a conflictos interpersonales y situaciones particulares, más que a hechos de inseguridad vinculados al delito organizado o robos violentos. Además, el informe remarca que durante el trimestre hubo 8 presuntos autores identificados en relación con los 16 homicidios contabilizados. Otro de los puntos abordados en el relevamiento provincial fue la situación de las muertes viales, que continúan representando uno de los principales desafíos en materia de seguridad pública. Entre enero y marzo de 2026 se registraron 96 víctimas fatales en siniestros viales en toda la provincia, una cifra que se mantiene en niveles similares a los últimos años y que no muestra una reducción sostenida como ocurre con otros indicadores delictivos. En el caso del departamento Punilla, el informe contabilizó tres muertes viales durante el primer trimestre. El reporte advierte además que la mayoría de las víctimas fatales en accidentes de tránsito son hombres y conductores, con una fuerte incidencia de motociclistas, situación que continúa generando preocupación entre las autoridades sanitarias y de seguridad vial. La problemática de los siniestros en rutas y zonas urbanas sigue siendo uno de los ejes centrales de discusión en torno a las políticas públicas provinciales. En paralelo, el Observatorio de Seguridad y Convivencia informó que durante el primer trimestre del año también se registraron 20 suicidios en todo el territorio cordobés, otro indicador sensible que forma parte de los análisis oficiales sobre violencia y salud pública. De esta manera, el panorama presentado por el informe provincial muestra un escenario mixto: por un lado, una disminución sostenida de homicidios y una baja progresiva en robos y hurtos respecto de años anteriores; y por el otro, la persistencia de altos niveles de delitos contra la propiedad en departamentos como Punilla y la preocupación constante por las muertes viales, que continúan siendo una de las principales causas de fallecimientos violentos en la provincia. Navegación de entradas Villa Giardino en zona de colapso político: ¿un gobierno que se desmorona por dentro? Córdoba lanzó una nueva sede del Diplomado en Seguridad y Convivencia para formar Guardias Locales