Un episodio ocurrido en la ciudad de La Falda generó cuestionamientos entre vecinos tras la intervención de fuerzas de seguridad y personal de prevención urbana sobre un joven con discapacidad que se dedica a la venta ambulante. El hecho tuvo lugar en avenida Kennedy, donde el joven, conocido en la zona por ofrecer pan casero y bolsas de residuos, fue interceptado por efectivos policiales a raíz de una denuncia que lo vinculaba con el presunto robo de un teléfono celular. De acuerdo a lo sucedido, el joven fue demorado y requisado en la vía pública, en un procedimiento que se desarrolló ante la presencia de transeúntes y residentes del sector. Tras la revisión correspondiente, no se hallaron elementos que lo relacionaran con el hecho denunciado, por lo que fue liberado en el lugar sin que se le imputaran cargos. Sin embargo, la situación no concluyó allí. A pocos metros del primer procedimiento, intervino un móvil perteneciente al programa de prevención “Ojos en Alerta”. Según relataron testigos, en ese contexto se le habría indicado que no podía continuar con su actividad de venta ambulante, bajo advertencia de que su mercadería podría ser decomisada. La secuencia derivó en un fuerte impacto emocional para el joven, quien, según quienes presenciaron la escena, se mostró afectado por lo ocurrido, visiblemente angustiado tras la exposición pública y la sucesión de intervenciones en un corto lapso de tiempo. El caso abrió interrogantes entre vecinos sobre los procedimientos aplicados, los alcances de los controles en la vía pública y las implicancias que estos pueden tener cuando involucran a personas en situación de vulnerabilidad. Navegación de entradas Córdoba: desarticularon una reunión masiva Detuvieron en Cosquín a un hombre buscado por la justicia