La Cámara del Crimen de Cruz del Eje condenó a 14 años de prisión a Ángel Fernando Villada por el homicidio calificado por el uso de arma de fuego de Federico Oliva. El veredicto de primera instancia fue dictado tras la finalización del debate oral sobre el hecho ocurrido en febrero de 2025. El imputado, de 38 años y exdueño de un comercio de instrumentos musicales en La Falda, mantuvo su declaración de inocencia. El caso se originó el 24 de febrero de 2025, cuando Oliva viajó desde Río Ceballos hacia La Falda para cobrar una acreencia económica. Allí se encontró con Villada, a quien conocía desde la escuela secundaria, en un local de la Avenida Edén. Las cámaras de seguridad registraron la llegada de la víctima al comercio, aunque no se detectaron imágenes de su retiro. En su testimonio, Villada sostuvo haberle entregado cinco millones de pesos a la víctima en el marco de negocios financieros compartidos. Aseguró también que la víctima preveía viajar a la ciudad de Córdoba y que le encomendó el traslado posterior de su vehículo. No obstante, la querella señaló severas contradicciones e inconsistencias en el relato aportado por el acusado. El 1 de marzo de 2025, luego de varios días de búsqueda, las autoridades localizaron partes del cuerpo de Oliva dentro de bolsas de residuos. Los restos aparecieron a la vera de un camino rural en la zona de Escobas, en el límite entre Punilla y Cruz del Eje. La autopsia confirmó que la muerte ocurrió por dos disparos de arma de fuego en la cabeza y que el cuerpo fue descuartizado posterior al deceso. Los peritajes técnicos oficiales de la Policía Judicial resultaron negativos para manchas de sangre en el comercio, la vivienda y los vehículos inspeccionados. Del mismo modo, las pruebas sobre una amoladora incautada descartaron rastros biológicos y el arma homicida jamás fue hallada. Los proyectiles recuperados del cráneo resultaron no aptos para el cotejo balístico por su deformación. Villada estuvo imputado en un comienzo por encubrimiento agravado, pero la Fiscalía de Instrucción de Cosquín agravó la carátula a homicidio calificado con prisión preventiva. Desde julio pasado cumplía prisión domiciliaria por estar a cargo del cuidado de su hijo diagnosticado con trastorno del espectro autista. La modalidad definitiva del cumplimiento de la pena quedará ahora bajo la órbita del Juzgado de Ejecución. La abogada querellante, Antonella Pelanda, valoró la prueba indiciaria reunida que situó al acusado como la última persona en contacto con la víctima. En contraste, el defensor Facundo Rodríguez de la Torre cuestionó el salto lógico de la acusación y anunció la presentación de un recurso de casación. La defensa buscará revocar la condena ante el Tribunal Superior de Justicia. La resolución emitida no se encuentra firme y corresponde únicamente a un pronunciamiento de primera instancia. El tribunal fijó la audiencia para dar lectura a los fundamentos completos de la sentencia para el 26 de octubre de 2026. Mientras tanto, diversos objetos personales de la víctima y partes de su cuerpo continúan sin ser localizados. Navegación de entradas Los policías que mataron a Jonatan Romo en La Falda podrían quedar libres con un juicio abreviado La Falda aprueba medidas urgentes para proteger la marca «Fiesta Nacional del Alfajor»