El hallazgo de una fotografía de Agostina Vega amordazada y atada en una cama dentro del celular del principal acusado, Claudio Barrelier, complicó severamente su situación judicial y provocó que la causa fuera elevada a juicio oral. Los investigadores encontraron una imagen de la adolescente de 14 años atada y amordazada en una cama, tomada antes de su asesinato. Esta prueba ubica de manera irrefutable a la víctima en la vivienda de Barrelier, algo que él había intentado negar o matizar en distintas declaraciones. Además de la fotografía, se detectaron intercambios de mensajes y búsquedas en internet en el teléfono del imputado que demuestran la planificación o el ocultamiento del crimen, sumado a un registro de archivos que derivó en la apertura de una causa penal paralela por delitos de índole sexual. Semanas atrás, Barrelier amplió su declaración desde la cárcel de Cruz del Eje. Intentó desligarse alegando una supuesta «deuda narco» y asegurando que «entregó» a Agostina por una deuda de su madre. Pidió además un careo con un amigo también detenido. El fiscal de la causa, Raúl Garzón, descartó de plano estas coartadas. Tras el peritaje del celular, afirmó de manera contundente: «Podrá decir lo que quiera Barrelier, las pruebas lo incriminan y lo comprometen. No existe ninguna chance de que quede libre de culpa y cargo». Barrelier, el principal imputado afronta cargos por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con femicidio triplemente calificado (por el contexto de género, por criminis causa y por alevosía). Dada la gravedad de estos delitos, la única pena posible en caso de ser hallado culpable es la prisión perpetua. Los otros cinco imputados son Marianela Palmero (esposa de Barrelier), Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani, Matías Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz serán juzgados bajo la acusación de encubrimiento doblemente calificado. A pesar de que el juicio ya tiene el camino despejado con estas pruebas irrefutables, la querella de la familia de Agostina continúa presionando para que se investigue a por lo menos tres personas más del entorno que podrían haber colaborado en el crimen. Navegación de entradas Mató a un jubilado en Capilla del Monte y le dieron cadena perpetua El grito de los pintorcitos: el escándalo de abusos en Carlos Paz que la Iglesia no podrá tapar ante la llegada del Papa