Sacudida en Córdoba: desplazan al jefe de la Policía Caminera a menos de un año de asumir. ¿Qué hay detrás del retiro de Daniel Bolloli? La Policía de Córdoba atraviesa una nueva y profunda sacudida en su estructura de mando tras el repentino desplazamiento del comisario general Santiago Daniel Bolloli. El hasta ahora director general de la Policía Caminera fue pasado a retiro obligatorio por decisión de la Jefatura de la fuerza, lo que generó un fuerte impacto institucional. La medida fue comunicada oficialmente por el Ministerio de Seguridad bajo el argumento administrativo de un «ciclo cumplido» en el marco de una serie de cambios operativos. Sin embargo, la decisión resultó llamativa para diversos sectores, dado que Bolloli había asumido su cargo hace menos de un año, a mediados de 2025. Bolloli había llegado a la cúpula de la fuerza vial en un escenario de extrema fragilidad institucional, marcado por la detención de su predecesor, Maximiliano Ochoa Roldán. Su designación buscaba aportar transparencia tras un escándalo judicial que golpeó de lleno a la Policía Caminera y a la plana mayor de la provincia. Para garantizar la idoneidad del cargo, el Ministerio de Seguridad solicitó auditorías exhaustivas sobre el perfil de Bolloli antes de su nombramiento oficial. Los informes del Tribunal de Conducta Policial y de la Secretaría Penal del Tribunal Superior de Justicia confirmaron que el oficial poseía un historial impecable, sin causas penales ni sanciones. El contraste con la gestión anterior es significativo, ya que el exjefe Maximiliano Ochoa Roldán se encuentra actualmente detenido en la cárcel de Bouwer con prisión preventiva. Se lo acusa de ser el líder de una organización criminal denominada «Simuladores de Azul», la cual operaba desde las propias estructuras policiales. Según la investigación judicial, esta red funcionaba a través de una «consultoría externa» ilegal que ofrecía resolver litigios por usurpaciones de terrenos mediante la extorsión. Los miembros de la banda, que incluían a otros altos mandos, cobraban comisiones de entre el 20% y el 30% del valor de las propiedades involucradas. Las pesquisas determinaron que la organización delictiva utilizaba recursos públicos, como móviles y patrulleros oficiales, para realizar constataciones intimidatorias durante sus horarios laborales. Incluso, llegaban a recibir a sus «clientes» dentro de los propios despachos oficiales de la Jefatura para simular una falsa apariencia de legalidad. Los nombres más significativos de la causa «Simuladores de azul»: Maximiliano Gabriel Ochoa Roldán, comisario general y exjefe de la Policía Caminera, imputado como el presunto jefe y creador de la asociación ilícita; Leonardo Torres, comisario de la fuerza, señalado como uno de los integrantes activos de la banda; Martín Heredia, comisario policial involucrado en las maniobras operativas; Jorge Gutiérrez, comisario también detenido e imputado dentro de la estructura criminal; Dante Villalba, suboficial de la policía, acusado de participar en la logística de los operativos ilegales. Además hubo civiles involucrados como Gastón Ochoa Roldán, hermano del exjefe de la Caminera. Cumplía un rol clave en la captación de «clientes» y la gestión de los desalojos y cobros extrajudiciales. Y Gabriel Burkhard, civil imputado y detenido, señalado como parte del engranaje externo que articulaba los negocios de la presunta banda. A pesar de haber mantenido informes limpios durante su gestión, la salida de Bolloli se precipitó este jueves de manera imprevista tras haber trabajado con normalidad hasta el mediodía. La notificación de su pase a retiro ocurrió de forma sorpresiva, dejando vacante un puesto clave que todavía no cuenta con un anuncio oficial de reemplazo. En los pasillos de la Jefatura y el Panal, cobra fuerza el nombre de Sergio Cravero, actual referente de Bomberos de la Policía, como el principal candidato para sucederlo. Cravero es visto como una opción para liderar el área en medio de este proceso de reestructuración permanente que atraviesa la seguridad cordobesa. Este movimiento en la Caminera no es un hecho aislado, ya que se suma a la reciente remoción de Juan Pablo Esquivel de Seguridad Capital por una denuncia de violencia de género. Bajo la gestión del gobernador Martín Llaryora, la fuerza ha experimentado múltiples modificaciones en puestos sensibles como la Jefatura y la Subjefatura. La inestabilidad institucional coincide temporalmente con el polémico vuelco de la camioneta del juez federal Abel Sánchez Torres en la avenida Circunvalación a comienzos de semana. En ese siniestro, la Policía Caminera encontró el vehículo abandonado, lo que impidió realizar los controles de alcoholemia habituales al magistrado involucrado. La Policía de Córdoba continúa así en un proceso de depuración interna mientras intenta alejarse de los fantasmas de corrupción que representó la banda de los «Simuladores de Azul». La futura designación en la Caminera será determinante para observar si se logra consolidar una gestión institucional estable y alejada de los constantes relevos. Navegación de entradas Dos condenas por violencia de género en Córdoba y justicia para Valentina y Roxana Jury y jura suspendida: ¿Por qué el Gobierno de Córdoba congeló el nuevo cargo del fiscal Iván Rodríguez?