Una investigación internacional por estafas digitales de gran escala tuvo ramificaciones en distintas provincias argentinas, incluida Córdoba, y culminó con la detención de 17 personas acusadas de integrar una organización criminal dedicada a fraudes millonarios. El operativo fue llevado adelante por la Policía Federal Argentina en el marco de la denominada Operación Jackal IV, coordinada con organismos internacionales y bajo supervisión del Ministerio de Seguridad de la Nación. Los procedimientos se realizaron en simultáneo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, donde se llevaron a cabo un total de 18 allanamientos. Como resultado, se logró desarticular una red que, según los investigadores, operaba mediante plataformas digitales y habría generado un perjuicio económico superior a los 2.470 millones de pesos. De acuerdo con la pesquisa, la organización se especializaba en distintos tipos de estafas informáticas basadas en técnicas de ingeniería social. Entre las modalidades más frecuentes se encontraban las denominadas “estafas románticas”, en las que los delincuentes simulaban vínculos afectivos con sus víctimas a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería, para luego solicitar dinero bajo diferentes pretextos, aprovechándose de la confianza generada. Otra de las maniobras detectadas fue el fraude conocido como BEC (Business Email Compromise), dirigido principalmente a empresas. En estos casos, los acusados suplantaban la identidad de proveedores o intervenían comunicaciones comerciales legítimas para inducir a transferencias hacia cuentas controladas por la organización. Una vez obtenidos los fondos, el dinero era canalizado mediante una compleja estructura que incluía cuentas “mulas”, extracciones fragmentadas y la conversión a criptomonedas. Posteriormente, los montos eran enviados al exterior con el objetivo de dificultar su rastreo por parte de las autoridades. El perjuicio económico estimado incluye al menos 300 millones de pesos argentinos, 800 mil dólares estadounidenses y unos 700 mil dólares en criptomonedas, lo que eleva el total a una cifra cercana a los 2.470 millones de pesos. Además, se detectaron transferencias hacia distintos países y conexiones con estructuras internacionales de financiamiento ilícito. La investigación también permitió identificar la participación de personas de diversas nacionalidades, entre ellas argentina, venezolana, boliviana y peruana. Asimismo, se establecieron vínculos con el grupo criminal organizado Black Axe, considerado una de las principales amenazas a nivel global en materia de fraude cibernético. Todos los detenidos, junto con los elementos secuestrados durante los allanamientos, quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 5, a cargo del juez Manuel De Campos, en el marco de una causa por estafa virtual. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones en los próximos días. Navegación de entradas Cortes de luz programados para el fin de semana por EPEC Córdoba: policía acusada de prender fuego y de matar a su pareja