Sophia Civarelli, una joven de 22 años, fue asesinada en un brutal femicidio en Rosario. La víctima, oriunda de Villa Amelia, se convirtió en la primera mujer en morir en circunstancias similares en el país. El crimen conmocionó al país y expuso la historia detrás de su pareja, Valentín Alcida, un cordobés de la misma edad señalado como el autor del femicidio. Alcida había llegado a Rosario para estudiar Psicología en la Universidad Nacional. Allí conoció a Sophia, y ambos se formalizaron su relación el año pasado. Ambos se conocían en la universidad y decidieron convivir en un departamento ubicado en barrio Lourdes. En redes sociales, la pareja mostraba momentos cotidianos y viajes juntos. Sin embargo, Alcida no compartía mucha información sobre sí mismo fuera de algunas publicaciones que mostraban sus intereses personales como el gimnasio, los autos y la lectura. Sophia le dedicó varias historias destacadas con fotos juntos y mensajes afectuosos en las redes sociales. La última publicación de ambos databa de fines de marzo, apenas tres semanas antes del hecho. Entre otras historias, se encontraba una enigmática cita bíblica que decía: «No pierdas la esperanza en tiempos de tribulación, porque Dios está obrando en lo invisible». La investigación encabezada por la fiscal Carla Ranciari determinó que el femicidio ocurrió el jueves entre las 18 y las 20. La autopsia reveló que Sophia murió tras recibir una puñalada en el cuello. Según la reconstrucción judicial, Alcida permaneció varias horas junto al cuerpo de Sophia, alteró la escena del crimen e intentó simular un suicidio mediante una carta. Durante la madrugada del viernes, se trasladó al departamento de una amiga y realizó un llamado al 911 alertando sobre la supuesta muerte de la joven. Minutos después, Alcida se arrojó desde un octavo piso. Aunque fue trasladado con vida, falleció poco después en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Las pericias realizadas sobre los celulares y los informes forenses permitieron a la fiscalía sostener la hipótesis de femicidio seguido de suicidio, descartando la versión inicial. El caso generó una fuerte conmoción en Rosario y en todo el país no solo por la brutalidad del hecho sino también por el perfil del agresor y la reconstrucción de la relación previa. En paralelo, amigas de Sophia convocaron a una movilización para pedir justicia mientras la investigación continúa para esclarecer todos los detalles del crimen. Navegación de entradas Gobierno autoriza el uso de bloqueadores de celulares en cárceles federales para frenar delitos Tragedia en Villa Allende: una mujer se prendió fuego y murió calcinada