Los trabajadores municipales de La Falda cerraron esta semana la paritaria correspondiente al año 2026, tras un proceso de negociaciones entre el Ejecutivo local y los representantes del Sindicato de Trabajadores Municipales de La Falda y Zona (SITRAM). El acuerdo, que fue firmado el pasado martes, establece una actualización salarial progresiva a lo largo del año, en un contexto económico complejo para las administraciones municipales, marcado por la presión sobre las finanzas públicas y el sostenimiento de los servicios esenciales. En términos concretos, el convenio fija una suba del 2% mensual desde marzo hasta noviembre, con carácter no remunerativo, lo que implica que esos incrementos no se incorporan de manera inmediata al salario básico. Sin embargo, el esquema prevé que todos esos porcentajes acumulados sean incorporados en diciembre al sueldo básico, momento en el cual pasarán a ser remunerativos. A esto se suma un incremento adicional del 2% remunerativo en diciembre, calculado sobre los haberes de febrero, configurando así un esquema escalonado que busca equilibrar la mejora salarial con las posibilidades financieras del municipio. El intendente Javier Dieminger se refirió a las limitaciones económicas que atravesaron la negociación y explicó que el acuerdo alcanzado responde a la necesidad de garantizar el pago de salarios sin comprometer la estabilidad de las cuentas públicas. Señaló que, en el contexto actual, incluso sostener aumentos moderados representa un desafío para los municipios, y remarcó que cualquier incremento superior al 2% mensual resulta difícil de afrontar sin poner en riesgo el equilibrio financiero. En ese sentido, destacó que el esquema acordado permite proyectar el blanqueo de los aumentos hacia fin de año sin afectar la caja municipal. Además del incremento porcentual, el acuerdo contempla sumas adicionales en concepto de refrigerio, que se abonarán de manera escalonada durante el año. Se estableció un incremento de 15 mil pesos mensuales entre marzo y mayo, otros 15 mil pesos entre junio y agosto, y finalmente una suma de 10 mil pesos desde septiembre hasta diciembre. Estos montos alcanzan tanto al personal de planta permanente como a los trabajadores contratados, representando un refuerzo directo en los ingresos mensuales de los empleados municipales. A pesar de haber sido aprobado por mayoría en el Concejo Deliberante, el acuerdo generó cuestionamientos tanto desde la oposición como desde sectores del oficialismo. Uno de los principales puntos de crítica fue la inclusión de sumas no remunerativas, así como la falta de impacto directo en los jubilados municipales, quienes no verían reflejados estos incrementos hasta el proceso de blanqueo previsto para diciembre. El concejal Francisco Villanueva, del espacio La Falda en Acción, expresó su rechazo al convenio argumentando que el esquema adoptado deja a los jubilados sin aumentos durante gran parte del año y que los incrementos pactados se ubican por debajo de la inflación. Según su postura, el acuerdo no representa una verdadera recomposición salarial, sino que profundiza la pérdida del poder adquisitivo, al tiempo que cuestionó la administración de los recursos municipales. En la misma línea, aunque con un tono más moderado, la concejala oficialista Ludmila Ochoa también manifestó su preocupación por la situación de los jubilados, señalando que no fueron contemplados en el acuerdo. Si bien reconoció las dificultades económicas que enfrenta el municipio y valoró el esfuerzo por sostener el pago de salarios, consideró necesario que en futuras negociaciones se adopte una mirada más amplia que incluya a todos los sectores. Frente a estos planteos, el intendente Dieminger recordó que en enero el Ejecutivo otorgó un incremento del 12,5% remunerativo correspondiente al primer trimestre de 2026, el cual fue percibido también por los jubilados. Explicó que esta suba forma parte de un esquema de recomposición salarial anual que se viene aplicando desde 2021 y que se extenderá hasta 2028, lo que, según indicó, garantiza una mejora sostenida en los ingresos a lo largo del tiempo. Asimismo, el mandatario reconoció que el diferimiento en el traslado de los aumentos hacia los jubilados es una problemática recurrente, pero señaló que responde al fuerte impacto que tienen los aportes previsionales, los costos de Apross y los descuentos vinculados a la coparticipación sobre las finanzas municipales. En ese marco, sostuvo que la decisión de postergar el blanqueo de los incrementos busca priorizar el cumplimiento de los pagos y asegurar que los aumentos lleguen efectivamente al bolsillo de los trabajadores activos, aun sabiendo que esto implica consecuencias en el esquema general. El acuerdo paritario deja así planteado un escenario de tensiones y equilibrios entre la necesidad de recomponer salarios, las restricciones económicas del municipio y los reclamos de distintos sectores, especialmente de los jubilados, que continúan siendo uno de los puntos más sensibles en las discusiones salariales. Navegación de entradas La Falda: el Concejo Deliberante aceptó la renuncia de Andrea Chiappe y oficializó a Karen Tymoszczuk como concejala titular Protestas en Córdoba y otras provincias en rechazo a la eliminación del programa Volver al Trabajo