El Concejo Deliberante de La Falda decidió observar el balance de cuentas municipal del año 2025 tras una acalorada sesión parlamentaria. La medida obliga al Poder Ejecutivo a enviar la documentación faltante antes de que venza el periodo de sesiones ordinarias el próximo 30 de noviembre. La votación concluyó con siete votos a favor de la observación y uno en contra. El detonante del freno al balance fue el informe de un contador externo contratado por el Tribunal de Cuentas municipal. El profesional se abstuvo de dar una opinión técnica porque no recibió los comprobantes ni los datos necesarios para respaldar las cifras. Según el documento oficial, fue imposible verificar si los montos presentados por el municipio eran correctos. Entre las fallas más graves señaladas por los ediles figura la ausencia de controles entre los registros locales y las cuentas bancarias. Los concejales advirtieron que cerca de 4.800 millones de pesos depositados en el Banco Córdoba permanecen sin conciliación contable. Esta falta de cruce de datos impide conocer quién cobró cheques o si ingresaron los cobros correspondientes. Durante el debate se denunció que la administración municipal gastó por encima de los límites fijados por la ordenanza presupuestaria. La gestión local ejecutó más de 15.000 millones de pesos, superando el tope autorizado de cerca de 13.990 millones. Además, los registros mostraron un desfase de 1.700 millones de pesos gastados por encima de la recaudación real. Uno de los puntos más críticos expuestos en el recinto fue el manejo de los aportes para la obra social APROSS. Aunque al personal municipal se le descontaron unos 2.200 millones de pesos en el periodo, la comuna solo giró 197 millones a la entidad. El resto del dinero retenido quedó dentro de la caja municipal, generando posteriores descuentos en la coparticipación provincial. Una situación similar se detectó en la entrega de las partidas destinadas a los Bomberos Voluntarios de la ciudad. La municipalidad cobra tasas a los vecinos especificando un porcentaje directo para sostener a la institución bomberil. Sin embargo, la rendición contable demostró que a finales de año solo se habían transferido los fondos correspondientes hasta julio. Los ediles de la oposición remarcaron que el expediente ingresó con demoras y fuera del plazo legal estipulado. Señalaron que debieron votar la observación para evitar que el balance quedara aprobado automáticamente por el mero transcurso del tiempo. Aunque preferían el rechazo directo por el desmanejo financiero, argumentaron sentirse acorralados por los plazos de la normativa. Desde la bancada oficialista sostuvieron que exigir la corrección de los datos es el camino más responsable para la comunidad. Afirmaron que un rechazo apresurado no solucionaría los vacíos de información y dejaría los problemas administrativos sin respuesta. Para el oficialismo, la medida otorga una herramienta formal para que el gobierno local presente las conciliaciones bancarias adeudadas. En la misma reunión, el cuerpo legislativo aprobó en primera lectura una compensación de gastos para el presupuesto del año en curso. La ordenanza reasigna más de 1.146 millones de pesos retirando dinero de compras de capital, expropiaciones y festivales. La mayor parte de estos fondos redirigidos se destinará a cubrir gastos de la partida de personal municipal. El proyecto de readecuación presupuestaria fue respaldado por ocho votos positivos durante su primera votación. Los vecinos de la ciudad podrán expresar sus consultas e inquietudes sobre este movimiento de dinero en una audiencia pública. La convocatoria formal quedó fijada para el próximo 20 de octubre en la sede del Concejo Deliberante. Navegación de entradas El alfajor se volvió Sushi: la innovadora propuesta de Rollé que sorprende en La Falda