La provincia de Córdoba avanza hacia un nuevo modelo energético con la puesta en marcha de la primera planta de producción de biocombustibles de segunda generación de la Argentina, un proyecto que utilizará aceite vegetal usado como materia prima y que apunta a transformar residuos contaminantes en energía limpia. La iniciativa se desarrollará en el Parque Industrial, Logístico y Tecnológico de Villa María y demandará una inversión superior a los 900 mil dólares entre aportes públicos y privados. El proyecto surge de una articulación entre el Gobierno provincial, la Municipalidad de Villa María, el Parque Industrial de la ciudad y la empresa PowerBio S.A.S., cuyos representantes firmaron una carta de intención para avanzar en las negociaciones técnicas, económicas y operativas necesarias para la concreción del polo bioenergético. El acuerdo fue suscripto por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López; el intendente Eduardo Accastello; el presidente del Parque Industrial, Carlos Pizzorno; la administradora de PowerBio, Yanina Tumini; y el director de Biocombustibles y Bioenergía, Mariano Santillán. La iniciativa contempla la construcción de una planta capaz de procesar 5000 litros diarios de aceite vegetal usado, conocido como AVU, un residuo altamente contaminante que habitualmente proviene de restaurantes, fábricas y establecimientos gastronómicos. A partir de ese material se producirá biodiesel de segunda generación, es decir, combustible elaborado no desde cultivos destinados específicamente a energía, sino desde residuos reciclados, lo que representa un fuerte avance en materia ambiental y energética. Además de la planta principal, el proyecto incluirá una mezcladora B20, un “Punto Bio Villa María” destinado al abastecimiento de flotas públicas y un punto verde de recolección de aceite usado. Todo el complejo ocupará una superficie de 5600 metros cuadrados dentro del parque industrial villamariense. Según lo previsto, la inversión pública alcanzará unos 430 mil dólares destinados a infraestructura, mientras que la inversión privada realizada por PowerBio ascenderá a 505 mil dólares para equipamiento y operación. La carta de intención firmada entre las partes tendrá vigencia inicial de doce meses, con posibilidad de prórroga. Uno de los objetivos centrales del polo bioenergético será abastecer a las flotas públicas municipales y provinciales del departamento General San Martín, incluyendo vehículos de EPEC, Policía y Vialidad, que podrán utilizar mezclas de biodiesel B20 y B50 a precios preferenciales. Además, se analiza la incorporación de un punto de carga de E17, una mezcla con mayor proporción de bioetanol, para garantizar el abastecimiento integral de los vehículos públicos. El proyecto también prevé recolectar entre 3000 y 5000 litros mensuales de aceite vegetal usado provenientes de restaurantes y fábricas de Villa María. La producción estimada será de 80 mil litros mensuales de biodiesel, un volumen que, según las proyecciones oficiales, equivaldría a retirar de circulación unos 366 vehículos por mes en términos de emisiones contaminantes. La iniciativa contará además con articulación regional junto a plantas aceiteras ubicadas en Villa María, Arroyo Cabral, Tío Pujio y Carrilobo, fortaleciendo una red productiva vinculada a las energías renovables y la economía circular. Durante la presentación del proyecto, Fabián López sostuvo que Villa María “va a transformarse en un paradigma de los temas climáticos y energéticos” y anunció la creación de un punto de carga tripartito para flotas públicas que combinará biodiesel, bioetanol y movilidad eléctrica dentro del parque industrial. El funcionario también destacó que la ciudad cuenta con algunos de los mayores productores de bioetanol del país, lo que permitirá ampliar el uso de mezclas con mayor porcentaje de combustibles renovables. López además recordó que el Gobierno nacional habilitó recientemente, a través de una resolución de la Secretaría de Energía, la comercialización de combustibles con hasta un 15 por ciento de bioetanol en nafta y un 20 por ciento de biodiesel en gasoil, una medida que favorece el desarrollo de este tipo de proyectos y posiciona a Córdoba como una de las provincias pioneras en su implementación. Por su parte, Eduardo Accastello afirmó que Villa María avanza hacia el objetivo de “huella de carbono cero” y aseguró que muchas de esas metas podrán concretarse mediante el trabajo conjunto con la Provincia y el sector privado. En tanto, Yanina Tumini remarcó la importancia histórica del emprendimiento al señalar que se tratará del “primer proyecto en Argentina que genere biocombustible de segunda generación, es decir, a base de residuos”, un sistema que además de generar energía limpia evita la contaminación que produce el descarte inadecuado de aceites usados. El proyecto se enmarca dentro de la Ley Provincial N° 10721, normativa que impulsa la producción y utilización de bioenergías en la provincia. Con esta iniciativa, Córdoba busca consolidarse como referente nacional en transición energética, promoviendo un modelo de desarrollo sustentable basado en la reutilización de residuos, la reducción de emisiones contaminantes y el fortalecimiento productivo del interior provincial. 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