El Servicio Penitenciario de Córdoba confirmó la activación del protocolo de Control de Tuberculosis en el Complejo Carcelario N°2 “Adjutor Andrés Abregú”, ubicado en Complejo Carcelario N°2 Adjutor Andrés Abregú, luego de detectarse cinco casos positivos entre internos alojados en la unidad penitenciaria. La situación generó preocupación tanto dentro como fuera del establecimiento, especialmente entre familiares de los detenidos, aunque desde las autoridades provinciales buscaron llevar tranquilidad y aseguraron que los pacientes ya están siendo tratados bajo estrictos controles médicos. Según se informó oficialmente, la medida sanitaria fue implementada siguiendo los protocolos vigentes para enfermedades transmisibles y apunta a evitar la propagación de la tuberculosis dentro del penal, donde las condiciones de convivencia y encierro suelen representar un escenario sensible para este tipo de patologías respiratorias. Los cinco internos diagnosticados fueron derivados y aislados sanitariamente en el Hospital Modular de Bouwer, dependiente del Ministerio de Salud de Córdoba, donde reciben medicación específica y seguimiento clínico especializado. Desde el Servicio Penitenciario remarcaron que el protocolo contempla controles epidemiológicos permanentes, monitoreo médico constante y medidas de aislamiento preventivo, además de tareas de vigilancia sanitaria sobre el resto de la población carcelaria. En paralelo, también se activó un aislamiento preventivo dentro de la unidad sanitaria del complejo tras la aparición de un caso sospechoso que continúa bajo evaluación médica. La tuberculosis es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente los pulmones y cuya transmisión se produce por vía aérea, especialmente en espacios cerrados y con poca ventilación. Por ese motivo, el hallazgo de varios casos dentro de una cárcel encendió las alertas sanitarias y obligó a reforzar rápidamente los mecanismos de prevención para evitar nuevos contagios. En medio de la preocupación generada por la situación, las autoridades también salieron a aclarar versiones que comenzaron a circular en las últimas horas respecto al fallecimiento reciente de un interno dentro del establecimiento penitenciario. De manera oficial, se indicó que la muerte del recluso no tuvo relación con la tuberculosis ni con el brote detectado en el penal, buscando así evitar especulaciones y reducir el clima de alarma entre familiares y allegados de los detenidos. Asimismo, desde el establecimiento penitenciario señalaron que se mantiene una comunicación institucional activa con familiares y actores externos, con el objetivo de brindar información oficial y evitar la difusión de rumores o datos falsos. También aseguraron que continuarán reforzándose las medidas sanitarias y los controles periódicos para garantizar la atención médica necesaria y contener cualquier posible expansión de la enfermedad dentro del complejo. La situación vuelve a poner en debate las condiciones sanitarias en contextos de encierro y la importancia de sostener controles epidemiológicos permanentes en instituciones donde el hacinamiento y la circulación constante de personas pueden favorecer la propagación de enfermedades infecciosas. Navegación de entradas Horror en Argentina: condenan a un clan gitano por vender a una niña de 13 años y someterla a una vida de abusos Donar sangre salva vidas: lanzan una nueva campaña solidaria en el cuartel de Bomberos de La Falda