El comisario mayor Juan Pablo Esquivel, hasta hace poco tiempo a cargo de la seguridad en el Distrito Federal, fue separado preventivamente de su cargo y pasado a situación pasiva mientras es investigado por un incidente de violencia de género ocurrido durante un evento público. Según testigos, Esquivel protagonizó una agresión contra su pareja femenina el pasado viernes en el festival Kilómetro Cero, celebrado en el estadio Kempes. La versión es que una pelea entre los dos involucrados incluyó forcejeos, y la mujer fue atendida en un puesto de salud luego del incidente. Aunque la víctima no ha presentado denuncia penal en contra del comisario mayor, las autoridades policiales intervinieron según protocolo y dieron intervención al Tribunal de Conducta Policial. Como resultado, Esquivel fue apartado preventivamente de su cargo como jefe de Seguridad Capital, debiendo entregar su arma reglamentaria y percibir solo el 30% de su salario mientras avanza la investigación interna. La decisión de apartar a Esquivel también se dio en un contexto de escándalo generado por otro caso de abuso de autoridad que ha sacudido a la institución policial. El joven Tomás Orihuela, de 19 años, fue detenido dos veces en menos de 48 horas y finalmente murió luego de pasar por la comisaría 6° de barrio General Paz. La investigación sobre este caso está aún en curso, lo que ha generado una gran cantidad de críticas y cuestionamientos sobre la conducta de los funcionarios involucrados. La apartación de Esquivel y su situación pasiva pueden ser vistas como un intento por parte del cuerpo policial para restaurar la confianza pública y demostrar que no hay impunidad ni tolerancia hacia el abuso de autoridad. Sin embargo, solo la investigación y el resultado final podrán determinar si esta decisión es efectiva en términos de justicia y transparencia. Navegación de entradas Noche de tango y emoción en La Falda Trabajos de mantenimiento en la red eléctrica afectan a varias localidades