El cierre de la campaña solidaria de Pascuas impulsada por el equipo de VEA Ayuda Solidaria, en el marco del proyecto Vecinos en Alerta, marcó el final de una extensa y significativa actividad comunitaria que durante varios días llevó alegría, cercanía y contención a niños de distintos barrios del Valle de Punilla. La iniciativa, que comenzó el pasado domingo 5 de abril y culminó este martes 14, se desarrolló con una fuerte impronta territorial, recorriendo calles, plazas y hogares, en un trabajo sostenido que combinó organización, compromiso y presencia directa en cada comunidad. Se entregaron un total de 300 huevos de chocolate. Desde el primer día, la propuesta se planteó como algo más que una simple entrega de huevos de Pascua. El objetivo fue claro: generar un vínculo real con las familias, acercarse a los niños desde un lugar humano y construir, a través de pequeños gestos, un espacio de contención en tiempos donde muchas veces lo cotidiano se vuelve difícil. Bajo esa premisa, el equipo liderado por Marcos Nahuel, junto a vecinos comprometidos, llevó adelante un despliegue que implicó caminar barrio por barrio, golpear puertas y compartir momentos que dejaron huella. Uno de los primeros puntos de la actividad tuvo lugar en el barrio Vallecito de Valle Hermoso, donde la entrega comenzó en la plaza, generando un espacio de encuentro con los niños y sus familias. Allí, el acompañamiento de Celeste, una vecina que desde hace tiempo colabora activamente en estas iniciativas, fue fundamental para luego continuar el recorrido casa por casa, ampliando el alcance de la actividad y asegurando que cada niño pudiera recibir su huevo de Pascua. Esa misma jornada, el trabajo continuó en el barrio San Jorge, donde nuevamente el equipo, junto a Jésica, otra vecina comprometida, replicó la modalidad de cercanía directa, recorriendo cada vivienda y fortaleciendo el vínculo con la comunidad. La campaña también tuvo un desarrollo importante en la vecinal del barrio Yuspe, donde junto a Yamila, otra referente barrial que mantiene un trabajo constante con el equipo, se llevó adelante una jornada que combinó la entrega en la plaza con el posterior recorrido por las casas. Este esquema, repetido en distintos puntos, no solo permitió ampliar la cobertura sino también generar un contacto más profundo con las familias, escuchando sus realidades y reafirmando el compromiso social del grupo. El trabajo se extendió además a otros sectores de Valle Hermoso, incluyendo el barrio Centro y el barrio San Antonio, donde la presencia del equipo volvió a destacarse por la organización y la constancia. Cada entrega, más allá del objeto material, representó un gesto de cercanía y un mensaje claro sobre la importancia de no dejar a nadie afuera, especialmente a los más chicos. El cierre de esta extensa actividad tuvo lugar este martes 14 de abril en la localidad de La Falda, con la entrega de 130 huevos de Pascua a niños de la escuela Nicolás Avellaneda. Este último tramo simbolizó no solo el final de la campaña, sino también la consolidación de un trabajo que, a lo largo de los días, logró impactar en múltiples comunidades del Valle de Punilla. Detrás de cada una de estas acciones hubo un esfuerzo colectivo que merece ser destacado. La coordinadora general de Vecinos en Alerta, Romina Raya, realizó un aporte económico fundamental para hacer posible la compra de los huevos y la logística general. Del mismo modo, Andrea Farrando, al frente del proyecto VEA Ayuda Solidaria, contribuyó también económicamente, reforzando el espíritu solidario que caracteriza a la iniciativa. A su vez, Cristian Sánchez tuvo un rol clave en la organización y logística, permitiendo que cada jornada se desarrollara de manera ordenada y eficiente. En este entramado de voluntades, el rol de Marcos Nahuel se destacó no solo por su aporte económico, sino también por su presencia constante en cada actividad, acompañando, organizando y estando en territorio, en contacto directo con los vecinos. Su participación activa a lo largo de toda la campaña reflejó una forma de trabajo basada en el compromiso real y en la cercanía con la comunidad, valores que hoy se vuelven cada vez más necesarios en el ámbito social. La campaña de Pascuas de VEA Ayuda Solidaria deja como resultado mucho más que cifras o recorridos: deja la imagen de niños recibiendo un gesto de afecto, de vecinos organizándose y de un equipo que entiende que la transformación social comienza en lo cotidiano. En el Valle de Punilla, donde las realidades son diversas y muchas veces complejas, este tipo de iniciativas refuerzan la importancia de sostener espacios de solidaridad, especialmente enfocados en la infancia. Porque, en definitiva, trabajar con los chicos no es solo una acción puntual, sino una inversión en el futuro de cada comunidad. Y en ese camino, experiencias como esta demuestran que cuando hay organización, compromiso y presencia, es posible generar un impacto real, cercano y profundamente humano. Navegación de entradas Ingeniero Fabricio Pacha: el orgullo de Tanti en el desarrollo de la misión satelital ATENEA El silbato que activa al barrio: nueva campaña de seguridad en Punilla